El plan de colaboración público-privada de carreteras que ultima el Ministerio de Fomento estará conformado por contratos que ya incorporen el proyecto de construcción, de manera que las constructoras no tendrán que trabajar en el diseño del mismo como ocurría en la mayoría de las iniciativas previstas en el programa original lanzado por el anterior Gobierno. Se trata de una novedad sustanciosa, según remarcan diversas fuentes del sector privado, con la que Fomento pretende limitar la incertidumbre sobre el coste final de los contratos y acelerar las adjudicaciones.