Telecinco, Reserva de la Biosfera
Gran Hermano VIP
mismo.
Una novela es novela porque sus personajes están en un sitio en la primera página y en otro distinto en la última, pero eso no sucede así con los concursantes de «Gran Hermano VIP», que Telecinco son y a Telecinco vuelven.
Si hubiera que buscarle un parangón literario al programa sería algo así como una fusión entre «El señor de las moscas» y una de esas pasteladas que hace Albert Espinosa. Miriam Saavedra encarna a la perfección esa pulsión esquizofrénica que oscila entre despellejar al prójimo y mostrarse tierna y adorable. Parece que al público le pirran esas personalidades excesivas, estruendosas y con su punto de crueldad. Ingenua de ella, creerá que ha ganado 100.000 euros, pero lo que ha ganado en realidad son unas cadenas de oro que la atan a Mediaset.
Si el Ministerio de Medio Ambiente estuviese a lo que tiene estar ya habrían reconocido a Telecinco como Reserva de la Biosfera por ser el único organismo conocido que practica la autofagia. El canal de Vasile se alimenta solamente de sí mismo, de sus propios desechos y residuos. Se merecerían también la pegatina de cero emisiones y un reconocimiento a su labor filantrópica por facilitar la inclusión laboral de los más desvalidos de nuestra sociedad.