Julen se salva... por hoy
El futuro de Julen Lopetegui en el banquillo del Real Madrid es todo presente. El pasado es una losa y el futuro es incierto. Muy incierto. En el club blanco meditan qué momento es menos dañino para el equipo deshacerse del entrenador. El sábado, después de la derrota contra el Levante, se pensó que había que darse un margen, ver las cosas con perspectiva, pensar que hay dos partidos esta semana, el último en el Camp Nou, y que había pensar bien y con calma cualquier decisión. Hoy, otra vez, han vuelto a dar vueltas a la destitución del entrenador, que cada vez parece más cercana e inevitable... Pero no va a ser hoy. Mañana, a las 11 de la mañana está programado el entrenamiento del Real Madrid y o se produce el despido muy pronto y se pide a Solari que se haga cargo del primer equipo o Julen lo dirigirá. El martes, en el Bernabéu, el Madrid recibe al Viktoria Plzen, el rival más débil de su grupo de la Champions y después hay que cinco días antes de jugar el domingo en Barcelona. Esos van a ser decisivos para el futuro y parecen propicios para decirle adiós a un entrenador que no ha dado lo que se esperaba. Según pasan las horas, las apuestas para que llegue el domingo a enfrentarse al Barcelona sin Messi, están en su contra.
Los cinco encuentros sin ganar son una losa demasiado pesada para un entrenador que llegó con el objetivo de cambiar el estilo de juego, hacerlo más atractivo, pero que se he quedado a medio camino, sin fútbol vistoso, pero también sin resultados. Y si lo primero puede pasar, lo segundo es imperdonable. El Madrid ha perdido contra equipo muy inferiores: el CSKA, el Alavés y el Levante, equipos muy inferiores a los que habría que ganar sin excusas y a los que el Madrid sólo ha hecho un gol. Negado ante la portería y sin soluciones para evitar ese bloqueo, la soluciones del entrenador no han aportado más que confusión. Puede que se haya quedado sin tiempo para solucionarlo.