El Gobierno de Alemania podría mostrar su aprobación a la fusión entre Deutsche Bank y Commerzbank, una operación de la que se lleva meses hablando y que parece estar cada vez más cerca. El 'sí' del Gobierno encaja a la perfección con los movimientos que han caracterizado a este país que suele actuar con calma y aprovechar las ocasiones: cuando la economía está fuerte y las condiciones financieras son buenas es el momento de hacer fusiones y las reformas necesarias, señalan los políticos alemanes.