Quince meses después, los especuladores vuelven a posicionarse en contra del euro en su cruce con el dólar. La última vez que los contratos bajistas de futuros no comerciales sobre la divisa común superaron a los alcistas fue en el arranque de mayo de 2017, justo antes de que el socioliberal Enmanuel Macron espantara al fantasma del populismo de la eurozona con su victoria ante la ultraderechista Marine Le Pen en las elecciones presidenciales de Francia. Entonces, el euro se intercambiaba por 1,09 dólares, un 5% por debajo de los 1,15 dólares en torno a los que se mueve actualmente. Distintas voces advierten ya de que este nivel no es un objetivo descabellado.