Los desplazamientos por carretera se multiplican en verano y, por ende, la probabilidad de sufrir un accidente máxime si no se acomete una serie de consejos de conducción o la puesta a punto del coche no es la idónea. Por ello, con el objetivo de aumentar la seguridad en las vías, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha desarrollado recientemente campañas especiales de vigilancia duplicando los controles de velocidad o extremando la supervisión de las furgonetas. Si bien, existen diversas acciones más frecuentes en verano que, aunque muchos conductores lo desconocen, incurren en una infracción de circulación y le pueden costar una multa de hasta 3.000 euros.