Pedro Sánchez, en avión oficial al FIB
La polémica está servida. Pedro Sánchez y su mujer acudían anoche al Festival Internacional de Benicàssim y, más en concreto, al concierto de la banda de Las Vegas The Killers. Hasta ahí, todo normal, pero la cuestión ha trascendido por la forma en que el presidente del Gobierno acudía a Castellón.
Ayer, Sánchez acudió al Ayuntamiento de Castellón donde fue recibido por la alcaldesa, Amparo Marco y firmó en el libro de honor. Posteriormente mantuvo un encuentro con Puig y aunque Moncloa no había incluido en la agenda oficial del presidente su visita al festival, los helicópteros sobrevolando el recinto y el aumento del personal de seguridad apuntaron a una visita que finalmente se produjo.
El presidente había ido a Castellón en su avión oficial y tras las “visitas oficiales” acudía al FIB. Pedro Sánchez salió desde el «Backstage» hasta el escenario acompañado por su mujer y por la diputada socialista en el Congreso, Susana Ros, donde se situaron en un palco lateral para presenciar la actuación.
Sánchez, que ya había visitado el FIB en otras ocasiones -la última en 2016 cuando era secretario general del PSOE-, repetió ahora para ver precisamente a la banda «llena estadios» capitaneada por Brandon Flowers, que también es del gusto de la reina doña Letizia, que acudió al FIB en 2013 para verles en directo aunque pasó totalmente desapercibida para las cámaras.
Ante esta “anomalía”, el senador de Compromís Carles Mulet ha registrado en la Cámara Alata varias preguntas interesándose por el coste de la escapada del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y sus "acompañantes" al Festival Internacional de Benicassim (FIB).