Las energías renovables han encontrado en el sector de las criptomonedas una nueva vía para su expansión. La ingente cantidad de electricidad que necesitan los equipos informáticos que se utilizan en las granjas para el minado de las más de 1.400 criptodivisas que existen actualmente en el mercado mundial -y que puede representar hasta el 70% del coste total de las operaciones-, ha llevado a algunas empresas a recurrir al uso de tecnologías más limpias y eficientes para abastecer ese gran volumen de energía.