Si una cadena de televisión tuviera vista haría el Reality Show del PP. Cámaras siguiendo a los candidatos: una aparato del partido, otra aparato del Gobierno, ambas exministras, un joven liberal acostumbrado a la comunicación, un exministro para parar a una de las candidatas, un diplomático experto en relaciones internacionales y uno de nuevas generaciones. Daría juego informativo. Sus campañas serían muy interesantes siempre que, como en los reality shows, se presentaran aspectos personales, cambios de humor según la situación, diatribas entre ellos y reacciones con los que se topan. Juego de Tronos quedaría a la altura del betún. Pablo Iglesias disfrutaría con su seguimiento; hasta podría encargar a sus alumnos de facultad que hicieran una tesis sobre el tema.