Sánchez aborda hoy el futuro de la contrarreforma laboral
El Gobierno se verá mañana las caras con los agentes sociales por primera vez desde que Pedro Sánchez llegase a La Moncloa el pasado 2 de junio. El presidente ha citado a los líderes de los sindicatos UGT y CC OO, Pepe Álvarez y Unai Sordo, así como a los presidentes de las patronales CEOE y Cepyme, Juan Rosell y Antonio Garamendi. A la reunión acudirá también la nueva ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio.
Según fuentes del Ejecutivo, se tratará de una primera toma de contacto en la que los agentes sociales conocerán de primera mano las intenciones del Gobierno socialista, cuya prioridad es «mantener el diálogo social», sobre todo teniendo en cuenta que el acuerdo salarial entre empresarios y sindicatos está bastante avanzado, por no decir casi cerrado. De esta forma, todo parece indicar que, al menos desde el punto de vista de los sindicatos, la cita será bastante plácida para el presidente del Gobierno. Sánchez se presentará con un acuerdo en el Pacto de Toledo para establecer en su revisión de recomendaciones subidas de las pensiones al ritmo de la inflación, e incluso por encima en los años de crecimiento económico, si bien falta por alcanzar un consenso sobre qué hacer en los años de crisis. En este punto, es sólo cuestión de tiempo que se vuelvan a indexar las pensiones al IPC, algo que para Valerio es viable gracias a la recuperación del empleo y de los salarios.
Respecto a la negociación salarial, los mayores puntos de fricción son la formación y el pago por productividad, sobre todo ligado al absentismo. El propio Rosell aseguró ayer que los agentes sociales están «muy cerca y muy lejos» de cerrar un pacto salarial y calificó de «ocurrencia» tanto la convocatoria como la desconvocatoria de la manifestación que los sindicatos iban a llevar a cabo el próximo sábado. «El año pasado estaba el tema hecho y al final los sindicatos dijeron que no y todavía no lo han explicado. El año pasado lo que estábamos ofreciendo fue mucho más alto que la media que dieron los convenios a final de año. Esperemos que este año no se equivoquen», dijo Rosell.
En cualquier caso, y pese al posible acuerdo entre patronal y sindicatos, los empresarios aprovecharán la cita de hoy para presionar al Gobierno para que modere su «reforma de la reforma» laboral del PP. No obstante, no parece que tengan mucho que temer, pues el propio Ejecutivo ha reconocido ya que no tumbará esta legislación, sino que la retocará. «La reforma laboral no se puede derogar alegremente. Hay que analizar toda la reforma en su conjunto y ver cuáles son los aspectos que consideramos de manera dialogada y consensuada que hay que eliminar», dijo Valerio hace unos días a LA RAZÓN. Además, los sindicatos también admitieron a este diario que no exigirán al Gobierno la derogación de la reforma laboral, sino una «reformulación».