Victoria Federica, de toros en Talavera
La joven disfrutó del diestro Enrique Ponce, que le brindó su primer toro y de Andrés Roca Rey, el ciclón peruano que ha venido a revolucionar este mundo. Ambos cortaron dos orejas, una por toro. Los dos salieron por la puerta grande de la plaza talaverana que un día vio morir a Joselito El Gallo.
Morenito de Aranda completó la terna y se quedó en un apéndice; la espada impidió que se fuera a hombros.