Hasta el momento las entidades han afrontado el vendaval de la explosión de la burbuja de crédito con diversas medidas que han espoleado su volumen de beneficio, no así la rentabilidad, dado el aumento reglamentario de los recursos propios. Por una parte el aumento de sus beneficios por la revalorización de la cartera de renta fija. El Banco Central Europeo y su bajada de tipos de interés están detrás de las plusvalías generadas durante los años cercanos. En efecto la bajada de los tipos de interés impulsó la cotización de bonos y obligaciones, emisiones que en buena medida han terminado siendo adquiridas por el banco central.