El parricida de Getafe ahogó a los niños en la bañera antes de incendiar la habitación
La autopsia practicada hoy a los dos niños que murieron ayer en Getafe (Madrid), presuntamente a manos de su padre que luego se suicidó, ha revelado que fueron ahogados antes de que se declarara el incendio que quemó sus cuerpos en un dormitorio.
Fuentes de la investigación han informado a Efe de que así lo revela la autopsia practicada hoy a los dos menores, de 13 y 8 años, que fueron encontrados ayer carbonizados sobre la cama de sus padres en su vivienda familiar de la plaza Benjamín Palencia.
Por otra parte, el hombre llevaba encima una nota manuscrita en la que admite que los mató "para que no sufrieran", han confirmado a Europa Press fuentes policiales.
El Grupo V de Homicidios de la Policía Nacional ya cuenta con esta pequeña carta, recogida durante la inspección ocular del cadáver. Este documento ya ha pasado a formar parte de la investigación y que será remitido junto al resto de la documentación al Juzgado número de Instrucción número 4 de Getafe, que ha declarado el secreto de las actuaciones y ya cuenta con la autopsia de los pequeños, según han indicado a Europa Press fuentes judiciales.
Por todo ello, todo apunta a que se trata de un doble infanticidio aunque los supuestos motivos del padre para acabar con la vida de sus dos hijos no están aún claros.
Tanto desde la Policía Nacional como desde el Ayuntamiento de Getafe han coincidido en destacar que no existían denuncias previas por malos tratos y que el hombre, de 46 años, tampoco tenía antecedentes penales. Tampoco había requerimientos policiales por parte de la Policía Local de haber tenido que intervenir en el domicilio de esta familia. Fuentes del entorno aseguran que la pareja estaba en trámites de separación.