El final de «El accidente»: una trágica muerte y una nueva esperanza para los supervivientes
[Ojo, a partir de aquí el texto contiene spoilers del final de la serie]
Si la serie continúa, lo hará sin José Espada (Quim Gutiérrez) que se sacrificó para salvar a su familia durante el asedio de Joao, obsesionado con acabar tanto con su mujer, María (Berta Vázquez), como con el camionero reconvertido en narcotraficante. Su muerte era una consecuencia casi inevitable de todos los errores que fue cometiendo: su ambición por ganar dinero aún teniendo que meterse en negocios turbios, su affaire con María, poner a su hijo en peligro... Casi lo de menos fue fingir su propia muerte en un accidente de avión, punto de partida de una ficción que era en realidad una excusa para contar un drama familiar.
Tampoco seguirá en la serie Lula, la hermana de Joao, una muerte mucho menos dolorosa (representada en pantalla al estilo de La Piedad de Miguel Ángel) para los seguidores de la serie, ya que la portuguesa nunca mostró un ápice de humanidad.
Era casi tan malvada como Joao, uno de esos personajes con tan pocos escrúpulos y sentimientos que es casi magnético; aunque esto también se debe a la estupenda interpreetación de Poncela. Su único ápice de humanidad aparece al final de la serie, cuando se ve incapaz de disparar a bocajarro a su mujer. Con ella, de hecho, podría continuar la serie, ya que tras su huida no vuelve a aparecer.
«El accidente» tampoco desvela qué ocurre con Joao, que tras ser capturado por la Policía en el tiroteo final aparece en una playa casi desierta vigilando en la lejanía a Lucía (Inma Cuesta) en su nueva vida junto a Manuel (Alain Hernández) y sus dos hijos. Aún hay esperanza para ellos en una trama que se queda bien atada. Pero quedan varias preguntas en el aire: ¿Cómo escapó de la Justicia el narcotraficante? ¿Y María? ¿Qué ocurrió con la vecina metomentodo? ¿Y con su marido, el abogado? Todas estas preguntas, y mucha más, se podrían responder en una hipotética segunda temporada. Cabos sueltos, desde luego, sobran.