El viento en altura retrasa 24 horas el lanzamiento del satélite Paz
Se trata del sexto aplazamiento, el quinto en veinte días, después de haberse anunciado el 30 de enero y el 10, 17 y 18 de febrero. El encargado de dar la noticia ha sido Santiago Bolíbar, presidente del Consejo de Administración de Hisdesat, que ha abogado por la prudencia para no echar a perder por la precipitación un trabajo de años y de alto coste -160 millones- económico.
«Los retrasos son cosa normal en el mundo del espacio», ha subrayado Bolibar ante el repleto auditorio del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), donde todo estaba preparado para que la jornada fuera festiva. De hecho, hasta la ministra de Defensa, Maria Dolores de Cospedal, se había desplazado hasta las instalaciones para vivir en directo el momento.
«Parece que hoy sí», comentaba a su llegada la ministra, quien como el resto de invitados al evento, tendrá que esperar al menos un día para que el despegue se produzca. «Hay que minimizar el riesgo, esto es hacer el trabajo bien hecho», ha remarcado Bolíbar sobre el aplazamiento de la maniobra, que tendrá lugar mañana -si el viento no vuelve a aguar la fiesta- a la misma hora. «Controlamos la tecnología, pero no los elementos», ha ironizado el presidente del Consejo de Administración de Hisdesat.
Una misión de siete años
Sea cuando sea, la operación se realizará desde la base aérea de Vandenberg gracias a la ayuda de un cohete Falcon 9 que, fabricado por SpaceX, transportará a Paz a la órbita de La Tierra. Allí, durante los próximos siete años realizará una misión desconocida hasta hoy para nuestras Fuerzas Armadas: la observación en todo momento del planeta desde el cosmos. El lanzamiento durará exactamente 11 minutos, 660 segundos.