El juego de Lamine y los goles de Ferran pueden con el Espanyol y disparan al Barça en la Liga (4-1)
Ferran Torres recuperó el gol, Lamine Yamal, presente en todas las acciones de ataque, acabó con el sufrimiento y el Barcelona venció el Espanyol para poner nueve puntos de distancia con el Real Madrid en la Liga. Quedan 21 por disputarse y el conjunto azulgrana todavía tiene salidas complicadas antes del Clásico, con el Getafe y Osasuna, aparte de recibir al Celta. La distancia empieza a ser ya muy importante, pero partidos como este son una muestra de que hay que jugarlo todo, porque el Espanyol tuvo opciones de empatar casi hasta el final.
El derbi pillaba a los azulgrana en medio de la pelea de la Champions contra el Atlético, y esos partidos siempre son peligrosos, más todavía para una plantilla que no es especialmente amplia. Jugó Lamine Yamal de inicio, lo que era esperado, pero menos previsible era que también lo hiciera Pedri. Los dos tuvieron que aguantar hasta el final porque Flick no lo veía claro. Gavi partía desde la izquierda, pero se iba a la zona central todo el rato, mostrando la intensidad de siempre, sin medias tintas pensando en la rodilla recuperada. Si no, no sería Gavi. Su energía la tuvo el Barça completo de arrancada. Si Joan García hizo un partido tremendo en Cornellà y fue el responsable de la victoria de los barcelonistas, esta vez no tuvo que intervenir en el primer acto y lo único que vio como peligro fue un centro de Dolan que tocó el larguero por fuera. El conjunto «perico» apostó por un fútbol directo, buscando a su delantero, Kike García, pero el plan no le funcionaba. Los pases eran muy precipitados e imprecisos, o directamente no eran por la presión del Barça. El líder apretó bien sin balón, con las piernas de Fermín y la intuición de Pedri, y tuvo una buena circulación con él.
El primer gol lo marcó Ferran Torres al rematar de cabeza un córner. El mismo jugador acarició la pelota después de un pase delicioso de Lamine con el exterior. El extremo dio las dos asistencias y dejaba el repertorio de detalles y regates habitual, esas acciones que levantan del asiento al público y generan un «oh» en las gradas. El propio futbolista no paró de pedir más apoyo levantando y bajando los brazos. Los tantos los marcó un futbolista que lo necesitaba, pues estaba seco desde enero. Los delanteros del Barcelona han perdido eficacia desde que empezó el año y el equipo lo nota. Necesita marcar para intentar cerrar la Liga y en busca de una remontada hercúlea en el Metropolitano.
Todo iba rodado para el Barcelona en el primer tiempo hasta que Gerard Martín se lesionó él solo. Se le fue un tobillo. Aguantó hasta el descanso en el campo, pero después fue sustituido por Marc Casadó, un centrocampista en el que Flick ha ido perdiendo la confianza. Eric retrocedió a la defensa.
También Manolo González agitó a su equipo con la entrada de Roberto, otro delantero, y pronto esa doble punta llevó peligro: prolongó el recién incorporado y mandó el balón al palo Kike, pero en fuera de juego. Ferran marcaría el tercer tanto, anulado también por posición ilegal previa de Eric, y justo después Pol Lozano marcó en una acción en la que Edu Expósito descolocó a la defensa en un saque de banda. El encuentro ya era otro. Aparte del resultado apretado, el Espanyol se asomaba más por el área azulgrana e incluso rondó el empate con varios córners y especialmente con un remate de Roberto que se lanzó al suelo para tratar de remachar el centro de Pol Lozano. Le faltó poquísimo. El duelo siguió tenso hasta que Lamine Yamal marcó el tercer gol, tras un balón muy peleado por Casadó, que fue quien filtró el pase. Rashford firmó una goleada exagerada, que el Barça celebró por todo lo alto. Esta última acción también arrancó en Lamine. El Camp Nou acabó gritando «sí, se puede». «Empezó» el partido contra el Atlético.