El 6-1 al Mónaco cicatrizó la herida del sábado pasado. El madridismo vuelve a estar con su equipo, y el equipo da algunos síntomas de mejoría. Los goles siempre ayudan a hacer una digestión pesada, como la que tuvo el equipo contra el Levante. Marcaron todas las estrellas, incluido Bellingham y Vini. El inglés, con una celebración especial por los rumores que circulan en las redes sociales que le acusan de salir y beber de más por la capital de España: «¿Mi celebración? Mucha gente dice muchas cosas sin pruebas . Puedes llorar, enviar un abogado o simplemente aguantar. Era una broma para ellos. Sé la verdad, lo que doy al deporte y al equipo. El ruido exterior no importa». Estas informaciones, sin prueba ninguna, han originado el mote de Jude ‘Ballantines’, pero el británico elige tomárselas a broma, justo lo que no hace con el enfado de la afición: «Siempre he dicho que los aficionados trabajan toda la semana, pagan para venir aquí y tienen derecho a hacer lo que quieran», dijo Jude, que también le lanzó un guiño a Vinicius : «Nunca dudo de él. Es un jugador que brilla cuando recibe cariño y hoy ha quedado demostrado». El brasileño fue nombrado ‘Man of the Match’ y, aunque no quiso celebrar su gol con los aficionados, y sí con sus compañeros y Arbeloa, quiso tender un puente con el madridismo: « Los últimos días fueron muy complicados . Para todos y para mí. Por los pitos y por los que hablan de mí. No quiero estar en el foco por lo que hago fuera del campo, sino por lo que hago dentro. Jugar en casa debe ser para tener el apoyo de la afición y hay que volver a la normalidad». Vini confiesa que lo ha pasado mal, pero también entiende a la gente: «Me pongo muy triste porque n o quiero que me abucheen en mi casa . Y en los últimos partidos no me sentí cómodo porque siempre que jugaba mal me abucheaban. Pero tienen su derecho. Pagan una entrada muy cara por esto. No lo entiendo, pero estoy aquí para mejorar y luchar por el equipo que me lo ha dado todo». A quien no se lo dio todo fue a Alonso. Vinicius esquivó la pregunta de su complicada relación con Xabi, con gran peso en su despido: «No hay nada que hacer, no puedo hacer nada. La prensa dice lo que quiere y la afición lo entiende así. Lo único que puedo hacer en el campo es entrar y darlo todo». Darlo todo un año y medio más, al menos, que es lo que le resta de contrato. Vini no le da importancia a no haber renovado aún y deja entrever que no habrá problemas: «Se habla mucho de este tema, pero me queda un año más. Estamos muy tranquilos al respecto. Confío en el presidente, él confía en mí, tenemos una muy buena relación y, en su momento, solucionaremos las cosas. No tenemos prisa». Soluciones que, a corto plazo, ha encontrado Arbeloa, que entró y se fue de la sala de prensa del Bernabéu con una sonrisa de oreja a oreja: «Más que abrazarme a mí, Vini ha abrazado al madridismo , es un abrazo a la afición. Todos estamos muy felices por ese reencuentro y ese hermanamiento, que es lo que queremos. Vini necesita al Bernabéu, ya lo he dicho varias veces. Y hoy he visto al público entregado a él. Les necesitamos». El técnico salmantino también habló de la celebración de Bellingham, dejándolo en una anécdota divertida: «No tengo ni idea de qué significa. Le meten mucha magia a las celebraciones. A mí, mientras metan goles, que lo celebren como quieran».