El Madrid se niega a rendirse
El fútbol es imprevisible, y el Real Madrid más. Pese a todo, a veces la lógica prevalece. El Bayern impuso personalidad, despliegue y fútbol en el Santiago Bernabéu, colocando la eliminatoria en ventaja de cara a Múnich. Es mucho más equipo que hace dos años, cuando se cruzaron en semifinales, y el Madrid bastante menos. Se quedó corto de juego, de orden colectivo, aunque esta vez sí puso carácter y orgullo. Allí acudió un veterano extraordinario, Manuel Neuer, para contener la reacción del equipo blanco con una serie de paradas imponentes, propias de un portero en su madurez y no al borde de la retirada. Mereció más el Madrid por ocasiones. Mereció más el Bayern por juego, por su portero y por un extremo desequilibrante, excepcional: Olise. Dio una exhibición en el Bernabéu.