Rossi ha vuelto
Italia todavía está consternada después del tercer fracaso consecutivo en la clasificación al Mundial de su Nazionale. A los de Suecia y Macedonia se unió uno más duro si cabe, el de naufragar en Zenica ante Bosnia tras una tanda de penaltis desastrosa. Su tristeza y la ola de lógicas dimisiones es el precio a pagar de una nación cuyo deporte vive, fuera del fútbol, en la cima. Sus Juegos de Invierno, con las Lollobrigida o Fontana, colocaron un broche. Y el motor, liderando tanto Fórmula 1, con Andrea Kimi Antonelli, como MotoGP, de la mano de Marco Bezzecchi en la también italiana Aprilia, es la guinda del pastel. Con dos éxitos que se entienden juntos... y la historia habla sola.