El Reglamento lo confirma: multa de 100 euros si llevas el teléfono de manera incorrecta en tu coche
Vas al volante, con la sensación de estar haciendo todo bien. El móvil va apoyado en tu pierna, tal vez porque estás siguiendo alguna aplicación de navegación y crees que ese es un buen lugar para dejarlo. Tal vez incluso no lo tengas sobre una de tus piernas, sino sobre el salpicadero y apoyado contra la luna delantera. O apoyado haciendo equilibrios frente a la palanca de cambios. No escribes, no lo toqueteas porque ya pusiste el destino antes de emprender la marcha. Pero en un control rutinario, o tras una parada por cualquier motivo, un agente se fija en el teléfono y te pregunta por qué lo llevas ahí. En ese momento empiezas a temerte lo peor...