Un jugador superado, del que ya no queda rastro del que llegó...<br>
En una época de incertidumbre, de estar un día con el emoticono de la sonrisa y unos días después con el de la cara triste. Y con la roja de enfado que tuvo el Bernabéu durante casi todo el partido. Solo fue feliz en la ofensiva final, en el caos. Entonces sí perdonó el pésimo juego de su equipo durante casi todo el encuentro. El Madrid volvió a jugar mal. Muy mal durante mucho tiempo. Pero cuando el partido entró en el caos total, se lo llevó para seguir a un punto del Barcelona.