Las minas de oro en América han representado una fuente significativa de riqueza desde la época virreinal hasta el presente. Países como Perú, México y Brasil se destacan como algunos de los principales productores a nivel mundial, lo que convierte la extracción de este metal precioso en un componente esencial de la economía regional.
En particular, Perú destaca por contar con el yacimiento del metal dorado más grande de Sudamérica, lo que implica una fuente valiosa de recursos por la explotación y exportación del oro extraído. Sin embargo, la mina de oro más grande de América Latina se ubica en el Caribe. A continuación, te contamos cuáles son los pozos mineros en cuestión.
La mina de Yanacocha, situada en la región de Cajamarca, Perú, se destaca como la mayor productora de oro en Sudamérica y una de las más relevantes a nivel global. Este yacimiento, que se extiende por cerca de 20.000 hectáreas, se localiza en una zona montañosa a altitudes que oscilan entre los 3.500 y 4.100 metros sobre el nivel del mar.
La mina Yanacocha, que inició su explotación en 1993, ha alcanzado la notable producción de más de 40 millones de onzas de oro, por lo que se posiciona como una de las principales productoras de este metal a nivel mundial. Su operación se basa en el método de lixiviación en pilas, una técnica que facilita la extracción del oro a partir de grandes cantidades de mineral.
La mina Yanacocha se encuentra dividida en participaciones accionarias entre tres entidades. Newmont Mining Corporation posee el 51,35% de las acciones, mientras que la Compañía de Minas Buenaventura cuenta con un 43,65%. Por su parte, la Corporación Financiera Internacional (CFI), perteneciente al Banco Mundial, posee el 5% restante de la propiedad.
En el contexto latinoamericano, República Dominicana destaca por albergar la mina de oro más grande de la región. La mina de Pueblo Viejo, localizada en la provincia de Sánchez Ramírez, se encuentra a unos 100 kilómetros al noroeste de Santo Domingo. Su explotación se remonta a la época virreinal, lo que la convierta en una de las primeras fuentes de este valioso metal en el “Nuevo Mundo”.
La mina, que estuvo bajo la administración de la empresa estatal Rosario Dominicana, S.A. desde 1975 hasta 1991, dejó de ser rentable en ese último año. En 2001, el gobierno de la República Dominicana concedió derechos mineros a Placer Dome, que en 2006 pasó a ser parte de Barrick Gold Corporation.
Posteriormente, Barrick decidió vender el 40% de su participación en el proyecto a Goldcorp, lo que dio origen a la empresa conjunta Pueblo Viejo Dominicana Corporation (PVDC), responsable de la operación de la mina. La reactivación del yacimiento requirió una inversión considerable de US$4.000 millones, destinados a modernizar las instalaciones y garantizar el cumplimiento de los estándares ambientales.
Pueblo Viejo ha dejado una huella económica significativa en la República Dominicana. Desde 2013 hasta 2020, esta mina aportó más de US$2.600 millones en impuestos, lo que equivale a cerca del 2% del Producto Bruto Interno (PBI) del país. Asimismo, ha creado oportunidades laborales para alrededor de 2.350 trabajadores y 2.500 contratistas.
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Paracatu se destaca como la mayor mina de oro en Brasil y ocupa el segundo lugar en Sudamérica. Su notable producción anual se debe a la implementación de avanzadas instalaciones de molienda y extracción.
La mina Fruta del Norte, situada en la provincia de Zamora-Chinchipe, en el sur de Ecuador, se destaca como un importante yacimiento de oro. Desarrollada por la empresa canadiense Lundin Gold, esta mina subterránea se especializa en la extracción de oro de alta calidad, lo que lo convierte en un motor clave para la inversión en el sector minero del país.
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