Un economista afirma que si tu pensión no te llega es porque no supiste cotizar: "Pero claro, llorar siempre está bien"
El catedrático de Economía Javier Díaz-Giménez ha generado un notable debate público al defender, durante su intervención en el programa 'laSexta Xplica', que la cuantía de la pensión de jubilación es una consecuencia directa del esfuerzo contributivo realizado durante la vida activa. En sus declaraciones, el experto utilizó una contundente y polémica analogía con la famosa canción de Rosalía para referirse a quienes se quejan de recibir una prestación baja. "Todo el que piense que tiene una pensión baja le pasa como al perla de la canción, que no sabe lo que es cotizar. Que ha cotizado nada o que ha cotizado muy poco", afirmó.
Díaz-Giménez expuso de manera clara su tesis central: el sistema de pensiones español, basado en las cotizaciones, funciona como un espejo de la carrera laboral. Según su análisis, la fórmula para acceder a una pensión elevada es inequívoca y depende de la intensidad y duración de las aportaciones a la Seguridad Social.
"Hay que cotizar mucho cuando trabajas. Que suba tu salario, tus cotizaciones y por tanto tu pensión", señaló. Para el economista, la queja por una prestación reducida omite, con frecuencia, el examen de la propia historia laboral y contributiva.
La crítica al discurso de la victimización
En la parte más controvertida de su intervención, el economista cargó contra lo que percibe como una actitud de victimización injustificada entre algunos pensionistas. Díaz-Giménez sostuvo que, en muchos casos, una cotización más alta durante los años de trabajo hubiera derivado en una pensión más cuantiosa en el presente.
"Si hubieran cotizado más cuando trabajaban ahora tendrían una pensión más alta... pero claro, llorar siempre está bien", concluyó con una frase que ha centrado la polémica.
Sus declaraciones han reabierto el eterno debate sobre la equidad del sistema de pensiones y la responsabilidad individual frente a las circunstancias laborales. Mientras algunos sectores critican sus palabras por considerar que simplifican un problema complejo y no tienen en cuenta trayectorias irregulares, empleos precarios o períodos de desempleo involuntario, otros aplauden su mensaje por recordar el principio contributivo que sustenta la protección social.