Puente enfría la vuelta de la alta velocidad entre Madrid y Andalucía y avisa de que aún no es posible dar una fecha
Óscar Puente, ministro de Transportes, ha aclarado este jueves en su comparecencia en el Senado, a petición del PP, que la reapertura del servicio de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, interrumpido por el accidente de Adamuz, podría extenderse más allá de los 10 días anunciados ayer. Puente ha indicado que "dada la magnitud del accidente, aún no es posible facilitar una fecha para restituir el servicio original (entre Madrid y Andalucía) en plenas condiciones de seguridad. Ayer recibimos el permiso de la autoridad judicial para intervenir ya en la vía siniestrada y, por tanto, nos hemos dado un plazo de 10 días para realizar la obra de reposición y poner en marcha la infraestructura pero esto tómenlo con todas las cautelas posibles". Por otro lado, Puente agradeció a Iberia el aumento de la oferta de vuelos topando precios y señaló que desde el Gobierno han contactado con varias compañías de transporte de viajeros para intentar incrementar la oferta sin que suban los precios.
Acusa a la derecha de propagar bulos
Durante su comparecencia, Óscar Puente también reivindicó su compromiso con la transparencia y aseguró que no tiene intención de esconderse. “Dije que no me iba a ocultar y no lo he hecho, incluso aunque a veces pueda precipitarme al aportar información y luego tenga que corregirme. Prefiero pecar de eso que de todo lo contrario”, afirmó. A su juicio, “la mayor garantía para no equivocarse es esconderse”, una opción que descarta: “He asumido riesgos y seguramente cometeré errores, pero ninguno de mala fe. No tengo ninguna intención de ocultar nada”.
El ministro acusó a la "derecha política y mediática" de esparcir "bulos conscientes". “Nadie tiene que explicarme que la libertad de expresión ampara incluso a quienes hacen de ella un uso perverso, algo sobre lo que deberíamos reflexionar”, señaló. Aunque defendió que proteger este derecho implica aceptar opiniones que resultan molestas, advirtió de que “una cosa es la crítica y otra la desinformación planificada”, un fenómeno que vinculó históricamente al ascenso de regímenes totalitarios y que, en la actualidad, atribuyó a la irrupción de un “neofascismo” que busca "aniquilar la convivencia", “minar la confianza en las instituciones” y propagar “el miedo”.
Puente afirmó haber escuchado “auténticas barbaridades” y denunció que la estrategia es similar a la empleada en otros episodios de desinformación, como el bulo sobre la supuesta aparición de cientos de cadáveres en un aparcamiento de Bonaire que el Gobierno habría tratado de ocultar tras la dana. “Así se generan mentiras como que se han utilizado carriles chinos de baja calidad en la renovación de la línea Madrid-Sevilla, que se han empleado materiales low cost, que no se ha renovado nada, que la rotura del carril antiguo provocó el descarrilamiento o que los trenes auscultadores están abandonados y vandalizados”, enumeró. En este contexto, alertó de una “avalancha de desinformación” destinada a hacer más digeribles discursos autoritarios. "Este es el juego de la ultraderecha y lamentablemente a veces de la derecha también", subrayó, y llamó a la derecha a una reflexión profunda sobre su papel ante este fenómeno.