Al cerrar las persianas en este momento exacto del día se ahorran costes de calefacción
En plena ola de frío, con la bajada generalizada de las temperaturas, la llegada de la nieve y el mal tiempo, prestar atención a consejos prácticos para ahorrar en la factura de la luz y la calefacción resulta más necesario que nunca. Durante estos días, la calefacción se vuelve imprescindible en la mayoría de los hogares, aunque no todas las familias pueden asumir el elevado coste energético que supone mantenerla encendida durante muchas horas. Para evitar que la factura se dispare, existen pequeñas acciones cotidianas que pueden marcar la diferencia. Una de ellas es saber cuándo subir o bajar las persianas para aprovechar la vivienda como aislante térmico y conservar el calor acumulado en el interior.
La importancia de reducir el consumo de calefacción
Reducir el gasto en calefacción es clave tanto para el ahorro económico como para la protección del medio ambiente. Existen múltiples formas de disminuir el consumo energético sin necesidad de pasar frío en casa. Bajar el termostato en exceso no es una solución eficaz. Los especialistas en eficiencia energética señalan que uno de los principales puntos de pérdida de calor en una vivienda son las ventanas, por lo que el verdadero ahorro comienza por un buen aislamiento.
Ventanas y persianas: un aislamiento clave
Antes de centrarse en las persianas, conviene revisar el estado de las ventanas y de sus juntas. Un buen sellado evita corrientes de aire y ayuda a mantener una temperatura interior estable. Sin embargo, más allá del acristalamiento, las persianas desempeñan un papel fundamental que a menudo se subestima. Utilizadas correctamente, pueden reducir de forma notable las pérdidas de calor y, en consecuencia, los costes de calefacción.
Cómo ayudan las persianas a conservar el calor
Al bajar las persianas se crea una cámara de aire entre la ventana y la persiana que actúa como una capa adicional de aislamiento. Este colchón térmico dificulta que el calor generado en el interior se escape al exterior. Según datos de la Agencia Federal Alemana de Medio Ambiente, entre el 20 % y el 40 % de la energía térmica puede perderse a través de las ventanas en viviendas unifamiliares antiguas o sin reformar, lo que demuestra el potencial de ahorro de esta medida.
El mejor momento para bajar las persianas
El momento más adecuado para bajar las persianas es al anochecer. Durante la tarde y la noche, cuando las temperaturas exteriores descienden de forma notable, las persianas cerradas ayudan a retener el calor acumulado durante el día. En este sentido, se recomienda el uso de persianas como sistema de sombreado y aislamiento para reducir la pérdida de calor en invierno.
Otras acciones que influyen en el ahorro
Además de bajar las persianas, los expertos aconsejan revisar los cajones en los que se alojan, ya que las grietas o huecos entre la pared, la ventana y el cajón pueden provocar importantes fugas de calor. El ahorro dependerá del tipo de ventana y de su estado, siendo especialmente significativo en viviendas antiguas o con un aislamiento deficiente.
Para quienes cuentan con sistemas inteligentes, programar el cierre automático de las persianas a la hora adecuada permite optimizar el ahorro energético incluso cuando no se está en casa. En cualquier caso, se trata de una solución sencilla, económica y de bajo esfuerzo que puede aplicarse en casi cualquier vivienda. Pequeños cambios en los hábitos diarios, como cerrar las persianas en el momento oportuno, pueden tener un impacto notable en la factura de calefacción durante los meses más fríos del año.