El Plan Letur 2028 ya está en marcha. Lo ha hecho por las necesidades más básicas y perentorias. La recuperación del abastecimiento en el pueblo junto a la depuración de las aguas es fundamental para tratar de recuperar la vida normal. Esta semana la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, visitó la zona, junto al alcalde, Sergio Martín.
Serán unas veinte actuaciones en esta materia, cuyo importe podría ascender como mínimo al millón de euros. Son obras de emergencia que el Consejo de Gobierno ya ha visto y estudiado para darle la mayor celeridad posible.
Además, el Ejecutivo de Emiliano García-Page ha exigido a la Confederación Hidrográfica del Segura que lleve a cabo “de manera inmediata” todas aquellas actuaciones de emergencia que sean necesarias y que realicen un estudio hidrológico completo de toda la cuenca para acometer las obras que den solución definitiva al encauzamiento, tanto aguas arribas como aguas abajo.
También Mercedes Gómez ha querido hacer hincapié en los importantes daños sufridos en los suelos y bosques de este municipio y algunas localidades colindantes, cuya restauración hidrológica-forestal “consideramos entre las actuaciones prioritarias”.
Junto a ello, se ha trasladado al Ministerio de Teresa Ribera “que dichas obras se deben llevar a cabo a la mayor brevedad de tiempo posible para evitar futuras erosiones y frenar el agua si se vuelve a dar circunstancias similares”.
Y es que la Junta considera imprescindible que “se establezcan los sistemas de alerta que permitan al municipio tener suficiente información de lo que está sucediendo aguas arriba, para poder alertar a la ciudadanía”.
De esta manera, se quiere evita que episodios como el ocurrido el pasado 29 de octubre pudieran volver a suceder. De ahí que los primeros trabajos de ese Plan Letur hayan comenzado de esta manera.
Lo que también ha recuperado cierta normalidad esta semana es la actividad escolar en este municipio albaceteño. Durante unos días, los niños de Letur tuvieron que desplazarse hasta la localidad próxima de Socovos para continuar sus clases.
Algo que el propio Gobierno de Castilla-La Mancha se ha encargado de subrayar y premiar este pasado viernes con la concesión de un premio a ambos colegios durante la celebración en Valdepeñas del acto institucional del Día de la Enseñanza.
Un gesto que Emiliano García-Page reconoció como hermoso, de igual forma que el acogimiento que en la provincia de Cuenca ha tenido cerca de un centenar de niños de otros pueblos de Valencia afectados por la riada y la ausencia también de clases. Al final, no podría buscarse ejemplo mejor de lo que debe ser un Estado solidario.
Los niños han visto alterados su quehacer diario y los mayores intentan recuperar la normalidad poco a poco, aunque la situación es complejísima. El daño ha sido enorme y ahora toca recuperar parte de la actividad anterior.
Sólo como ejemplo, en el Puente de Todos los Santos, este pueblo de la Sierra del Segura tenía puesto el cartel de completo en número de visitantes. Las casi setecientas camas que posee para turistas estaban reservadas. Su belleza natural y patrimonio artístico lo hacían muy atractivo para visitar en otoño. Ahora en cambio, la realidad es bien distinta. Sólo en infraestructura hidráulica, hará falta un millón de euros. Es sólo el principio de lo que debe ser una gran reconstrucción.