El mercado en la ACB se ha intensificado en los últimos días. El Joventut de Badalona inauguró los fuegos artificiales el pasado 26 de febrero al hacerse con el estadounidense Jabari Parker , ex del Barcelona y que tuvo un debut muy sólido el sábado ante el Covirán, 13 puntos en 15 minutos. A los catalanes les siguió el Gran Canaria, que sorprendió al concretar el fichaje de Chimezie Metu , poderoso nigeriano y también con pasado azulgrana. Y, para rematar la faena, el Tenerife anunció el pasado domingo la incorporación de Patty Mills (Canberra, 35 años), veterano base australiano que llega desde la NBA y que firma hasta final de temporada. Aunque Mills pueda no ser reconocido por el público medio, es una auténtica leyenda de la liga estadounidense, con más de mil partidos disputados durante su paso por franquicias como Portland Trail Blazers, Brooklyn Nets, Atlanta Hawks, Miami Heat, Utah Jazz y Los Ángeles Clippers (2024-25), su último destino antes de recalar en España. Pero, sin duda, fue su estancia en los San Antonio Spurs la que engrandeció su nombre, pues con los tejanos conquistó el anillo de campeón en 2014, en unas finales en las que se impusieron a los Heat de LeBron James , Dwayne Wade y compañía. Además, Mills es todo un icono en su país, al que ha representado en hasta cinco ocasiones en los Juegos Olímpicos (Pekín 2008, Londres 2012, Río de Janeiro 2016, Tokio 2021 y París 2024). En la capital nipona incluso fue abanderado y su equipo conquistó el bronce tras imponerse a la Eslovenia de Luka Doncic . Ocho años antes, España sufrió de lo lindo con su talento en Río, donde le endosó 30 puntos en la lucha por el tercer puesto aunque, finalmente, los chicos de Scariolo amarraron la victoria en una asfixiante prórroga (89-88). Pero Mills no es solo un gran jugador de baloncesto. Es aborigen, los habitantes originales de Australia antes de la colonización de los británicos, que diezmaron a sus antepasados hasta límites crueles. De hecho, el tío abuelo del base es Eddie Mabo , uno de los defensores de los derechos indígenas más influyentes de las antípodas, y su padre no es de la gran isla de Oceanía, sino de un pequeño terrón de tierra situado en el estrecho de Torres, cerca de Papúa Nueva Guinea. Mientras, su madre es mestiza, hija de un hombre blanco y una mujer aborigen, apartada de sus progenitores por el gobierno australiano cuando solo tenía dos años y entregada a una familia caucásica para así intentar borrar su herencia, como le ocurrió a tantos otros niños de su generación. Por todo el sufrimiento de sus antepasados, Mills siempre ha sido muy activo en cuanto a ayudar a su pueblo se refiere. Así, creó hace años la Fundación Team Mills , que permitió formar al jugador una liga de baloncesto para jóvenes aborígenes o llevar agua a los pueblos más apartados u olvidados de su comunidad. Ahora, la ACB y España podrán disfrutar de su baloncesto, corazón y compromiso.