El IPC cerró en enero en el 2,3% , una décima menos de lo esperado. Se trata del dato definitivo del mes, aunque el dato de la subyaciente -la que no tiene en cuenta la energía y los alimentos no elaborados por ser aspectos más volátiles- se quedó en el 2,6%. La inflación forma parte de nuestro día a día, especialmente desde hace unos años como consecuencia de la guerra de Ucrania. Esto llevó al Gobierno a implementar ciertas medidas como la reducción del IVA de los alimentos básicos o la electricidad. A pesar de que mes a mes se da este dato, algunas personas no saben realmente qué implica. La definición técnica es que supone «el crecimiento general del nivel de precios de consumo de una economía». De forma práctica, provoca que si se incrementan los precios de forma general el dinero pierde valor . Es decir, si el valor de un producto aumenta, pero tienes el mismo dinero este pierde valor. La inflación carga de deudas a personas con préstamos y reduce el retorno de las personas que ahorran. El cálculo de la inflación lo hace el Instituto Nacional de Estadística (INE) en base a una cesta de la compra estándar. Este año 2026 la cesta de la compra cambia. Es lo que se denomina cambio de base y es una de las operaciones fundamentales a la hora de revisar los cálculos. Como explica el INE, este cambio tiene más relevancia que otros de años anteriores porque introduce productos nuevos en agregaciones que no tenía clasificación anteriormente. También se eliminan otros productos. La cesta de la compra del INE se adapta también a los hábitos de consumo de los españoles para precisar mejor cómo les afectan las fluctuaciones de precios. Este 2026 pasan a formar parte de la cesta alimentos como aguacates y arándanos, dos frutas que cada vez más consumidas en España. También los refrescos de té, la cerveza con limón o las radiografías. Dejan de formar parte la corbata o el pañuelo. En total, la cesta de la compra pasa a tener 487 productos. El INE realiza estos cambios con datos reales de los hábitos de consumo de los hogares españoles. Se escogen productos representativos (que tengan un peso significativo en el gasto total de los hogares desde frescos a higiene o transporte), prodctos importantes (como alimentación) o nuevas tendencias (donde entran este año el aguacate o los arándanos). El IPC base 2025 incorpora mejoras en el proceso de recogida y grabación de los precios. Hasta ahora, si en la recogida de los precios se detectaba algún cambio relevante en las características del producto, el ajuste se incorporaba al cálculo del IPC un mes después de haberse producido. Con el nuevo procedimiento, y gracias a la utilización ya generalizada de dispositivos electrónicos para la recogida de los precios, estos ajustes se incorporan en el mismo mes en que se produce el cambio. El INE se ha adelantado un año en actualizar su base, un cambio que tocaba en 2026 para 2027. Ignacio González Veiga, subdirector general de Estadísticas Coyunturales del INE, explicó que se debe a que la UE obliga a incorporar desde enero de 2026 en el IPC armnonizado la nueva clasificación de Naciones Unidas. Aprovecnado este cambio, el INE decidió introducirlo también en el IPC nacional.