El último 'Informe de riesgo de accidentalidad en las carreteras españolas', que se acaba de publicar y que elabora el IRAP (Programa Internacional de Evaluación de Carreteras) con la participación de la Fundación RACE (Real Automóvil Club de España), vuelve a incidir en la peligrosidad de la N-432 (Badajoz-Córdoba-Granada). En concreto, un tramo de nuestra provincia se sitúa noveno de España , y segundo de Andalucia, en el que mayor es el riesgo de sufrir un accidente. Se han analizado 3.595. Se trata de una parte de su trazado que va de los kilómetros 346 a 352,1. Son 6.100 metros que corresponden a Luque y que van a desembocar (o que llegan, dependiendo del sentido de la circulación) en Alcaudete (Jaén). En este estudio, en el que se analizan los accidentes que se produjeron en el periodo 2022-2024, se indica que en ese trienio este tramo sufrió tres siniestros, que dejaron un fallecido y dos heridos graves. El índice de riesgo de esta parte cordobesa de la N-432 es de 112,4. Dicho índice relaciona para todas las vías analizadas el número de siniestros mortales y graves ocurridos en un tramo por cada 1.000 millones de vehículos-kilómetro recorridos. Si la ratio se sitúa por encima de 90 se considera que la parte de la carretera en cuestión estudiada tiene un nivel de riesgo de accidentes alto . Hay otros dos tramos en Jaén y Badajoz con el nivel de riesgo más elevado, aunque por debajo del nuestra provincia: 109 y 95, respectivamente. Desde RACE, se indica que «los datos confirman que hay vías donde el riesgo no es puntual, sino que se repite a lo largo de varios tramos, como en la N-340, la N-260 o la N-432 muestran que no basta con actuar en puntos concretos, sino que es necesario intervenir en el recorrido completo , con actuaciones planificadas y coherentes». «Este enfoque no solo reduce la siniestralidad en un tramo, sino que corrige el patrón de riesgo en toda la vía y evita que el problema se desplace a tramos cercanos», añade. El problema es que, en el caso de los tramos cordobeses de la N-432, es que el Ministerio de Transportes ya ha dejado claro que no contempla a corto plazo su conversión en autovía (futura A-81), tal y como inicialmente se planificó. Únicamente prevé actuaciones para mejorar las condiciones de seguridad de una vía que se ha cobrado en 2025 la mitad de los fallecidos en accidentes de tráfico en la provincia (11 de 22). Serán intervenciones como obras puntuales de corrección de tramos conflictivos mediante la rectificación de curvas o la implantación progresiva de secciones (dotar algunos partes de un tercer carril). En el informe publicado, aparecen otros cuatro tramos cordobeses. Pero ya muestran nivel medio-alto de peligrosidad: son los que tienen un índice de riesgo de entre 53 y menos de 90. Tres de ellos corresponden a la N-331 , en un recorrido que va de Fernán Núñez a Montilla. Son los que van de los puntos kilométricos 39,5 a 45,1 (89,5 de índice de riesgo, quedándose a las puertas de entrar en la categoría de mayor peligrosidad); de 34,03 a 39,5 (87,2); y de 45,1 a 50,2 (54,9). Y el último represenante de la provincia está en la N-502 , entre los puntos kilométricos 364,8 y 374,5 -corresponde básicamente a Alcaracejos-. Su índice de peligrosidad se sitúa en 69,9.