Hacer deporte es recomendable a cualquier edad, ya que contribuye a mantener el cuerpo en forma. Actividades como caminar , nada, bailar o entrenar la fuerza mejoran la resistencia, la coordinación y la energía diaria. Pero no solo eso. El ejercicio regular tiene efectos directos en nuestra mente . Favorece la concentración, el ánimo y la sociabilidad, convirtiéndose en uno de los hábitos más saludables que existen. Esto es algo que María Luisa Solórzano Arroyo tiene muy claro. A sus 87 años , practica pole dance. «No hay edad para hacer ejercicio», asegura. Con 10 hijos, 14 nietos y 9 biznietos, nada la frena. Ella misma se define como «la mujer más feliz del mundo». Por ello, ha querido mandar un mensaje sobre la importancia de la actividad de física para disfrutar de la vida. María Luisa explica que va a clases de pole dance con 87 años y asegura que su edad no es un impedimento. «Como todo, cuesta un poco de trabajo, pero no me rindo» , sostiene. La mujer, que también es madre, abuela y bisabuela, indica lo que le aporta esta actividad: «Soy la más feliz del mundo, muy independiente y vanidosa». Presume, además, de tener fuerza en los brazos y un abdomen tonificado. Tras su experiencia con el deporte, María Luisa manda un mensaje a aquellas mujeres que todavía no practican ninguno: «Veo a esas señoras mayores como yo, que están en sus casas, y eso está mal. Se oxidan . Quiero decirles que hagan ejercicio, que no nacemos para estar en casa atendiendo al marido y a los hijos. Debemos catalogarnos nosotras mismas, que valemos mucho».