La rotura de una balsa de la antigua mina de Monte Neme, situada entre los municipios coruñeses de Malpica y Carballo, ha provocado este viernes el arrastre de grandes cantidades de agua, lodo, piedras y vegetación que han colapsado una carretera próxima, actualmente cortada al tráfico. El suceso se ha producido en el vial que conecta Malpica con la parroquia de Razo (Carballo), en el tramo que une Leiloio con Aviño. Además, el vertido, contaminante, ha llegado hasta el mar. Según ha explicado el alcalde de Malpica, Eduardo Parga, un operativo con maquinaria pesada trabaja en la zona para retirar los restos del arrastre y reabrir la vía «lo antes posible». La rotura de la contención de la balsa provocó que el agua saliese ladera abajo, arrastrando materiales y sedimentos, de acuerdo con la información proporcionada por el 112 Galicia y el propio regidor y recogida por Ep. Afortunadamente, no se han registrado daños personales ni afectación a viviendas, aunque sí importantes daños materiales. No es la primera vez que se produce un incidente de estas características en Monte Neme. En 2014, la rotura de otra balsa, situada más próxima a zonas habitadas, causó desperfectos cuya reparación superó entonces los 100.000 euros, como recogía la hemeroteca de la época. Hasta el lugar se han desplazado responsables de las distintas administraciones, entre ellos la conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, y el subdelegado del Gobierno en La Coruña, Julio Abalde. Desde la Subdelegación se advirtió de que la balsa contenía minerales y productos contaminantes y se confirmó que los restos del vertido llegaron al mar a través de la ría de Malpica, concretamente a zonas de playa, «sin observarse mortalidad». Abalde ha señalado que el origen de la rotura parece estar vinculado «a las altas precipitaciones de esta temporada» y ha subrayado que, por el momento, «no existe afectación aparente a los ecosistemas, especialmente los marinos». Tanto los servicios autonómicos como estatales permanecen coordinados para monitorizar la evolución del vertido y actuar ante posibles daños ambientales. El dispositivo desplegado incluye efectivos del Concello de Malpica, Policía Local, Guardia Civil, Xunta de Galicia, Salvamento Marítimo, Servizo de Gardacostas, Policía Autonómica, Bomberos de Carballo, GES de Ponteceso y Protección Civil de Bergantiños y Carballo, además del personal de GALI de la Axencia Galega de Emerxencias, en alerta preventiva. Las analíticas realizadas 'in situ' por Augas de Galicia reflejan valores normales de pH, oxígeno y conductividad. Pero, por precaución, se recomienda a los vecinos consumir únicamente agua procedente de la traída. Desde la Xunta recuerdan que los trabajos de restauración ambiental de Monte Neme comenzaron en diciembre y que la rotura se produjo en una balsa pequeña, ajena al área donde ya estaban en marcha las obras de regeneración.