El anuncio de la creación de 500 plazas judiciales por parte del ministro de Justicia, Félix Bolaños , ha sido recibido con escepticismo por parte de la mayoría de la carrera, para la que no han pasado desapercibidos ni el momento en el que el Gobierno hace este anuncio (en plena oleada de críticas por el caos que está suponiendo la implantación de los tribunales de instancia y la crisis ferroviaria abierta tras el accidente de Córdoba) ni el silencio respecto a la forma en la que se llevará a cabo la cobertura de estas plazas. Todas las asociaciones consultadas por este diario valoran el incremento de jueces, que llevan reclamando mucho tiempo y es «una necesidad imperiosa» , pero desconfían (salvo Jueces y Juezas para la Democracia) de los planes del Gobierno para hacer realidad este anuncio. Por lo pronto avisan de que «no permitirán» que estas plazas se cubran por cauces distintos a la oposición. Desde la mayoritaria Asociación Profesional de la Magistratura (APM) consideran el anuncio de Bolaños «una trampa». Su presidenta, María Jesús del Barco, recuerda que en un informe del año pasado, el Consejo General del Poder Judicial ya hablaba de la necesaria creación de 506 plazas judiciales, que «solo pueden crearse a través del sistema de oposición libre y, en su caso, la promoción por el cuarto turno. Lo que no se puede y no vamos a admitir de ninguna manera es que esto vaya por esa vía de la estabilización de jueces sustitutos sin pasar un examen riguroso que acredite el mérito y la capacidad. No queremos jueces que entren por la puerta de atrás», señala en declaraciones a ABC. La desconfianza se basa también en que no se entiende cómo sin tener Presupuestos Generales del Estado el Gobierno puede crear un número tan importante de plazas cuando año tras año se quejaban de «convocatorias raquíticas» . «¿Ahora de repente son capaces de crear 500 plazas? Lo veremos», dice Del Barco expresando cautela ante la sospecha de que se pretenda resucitar el proyecto de ley de acceso de Bolaños hoy parado en el Congreso. En la Asociación Judicial Francisco de Vitoria (AJFV), si bien aplauden el incremento como «medida necesaria para empezar a corregir un déficit estructural que arrastra la Justicia desde hace años», ven «imprescindible garantizar que todas y cada una de las personas que acaben ocupando esas plazas de nueva creación hayan accedido a la carrera judicial con escrupuloso respeto a los principios de igualdad, mérito y capacidad». Al igual que la APM, la AJFV no entiende qué ha cambiado para que ahora sea posible lo que era «imposible» ante la falta de Presupuestos Generales del Estado. «No se sabe con qué programación presupuestaria concreta se va a sostener ni cómo se van a convertir esas plazas en capacidad real y operativa, es decir, en jueces trabajando de forma efectiva en órganos dotados y funcionando». Piden, en este sentido «un calendario, una planificación pública con fechas y medios». Para Foro Judicial Independiente es fundamental saber cómo se piensa cubrir esas plazas porque las últimas oposiciones convocadas no alcanzarían para cubrir «ni mucho menos» el volumen anunciado. En este sentido señalan que las convocatorias recientes han sido de 120 plazas. En esta asociación temen que la creación de plazas se instrumentalice para estabilizar jueces sustitutos por vías distintas al sistema ordinario de oposición. Más sabiendo que la vía por la que lo ha intentado, la ley Bolaños, «no va a salir por falta de mayorías».