La Audiencia de Sevilla acogía este lunes el segundo día del juicio con jurado popular contra los dos acusados del asesinato de Reda, un joven marroquí de 21 años y vecino de Los Pajaritos , la mañana del 3 de marzo de 2024 en el transcurso de una pelea a la salida de una discoteca del barrio de Santa Clara. A priori la de hoy era una sesión trascendente por los testigos que estaban llamados a declarar: la jefa del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional de Sevilla, los otros dos implicados en la pelea, así como las dos chicas que fueron testigos presenciales de los hechos. Sin embargo, a la vista de lo escuchado en la sala, quedan más dudas que certezas sobre lo que ocurrió minutos antes de las ocho de la mañana del aquel domingo. La jefa inspectora de Homicidios, por ejemplo, ha llegado a afirmar, ante la insistencia de la acusación particular: «No podemos concluir quién produce la agresión mortal». El cadáver de Reda, como ha expuesto detalladamente dicha agente, presentaba siete lesiones por arma blanca , navaja que no se ha conseguido encontrar durante la investigación del crimen. Una en el tórax, que no fue la causante de la muerte, una en el hombro (con entrada y salida) y otra en el muslo de rasgos defensivas y el resto en la espaldas, que a la postre fueron las más determinantes para causar el shock hipovolémico (hemorragia) que acabó con la vida del joven. Una de ellas le seccionó la aorta, otra le afectó a la columna vertebral y otra más al hígado. La exposición de la jefa de Homicidios de las causas de la muerte, acompañada de imágenes de la autopsia , ha provocado una situación nada habitual en los jurados con tribunal popular. Un joven miembro del jurado ha solicitado parar el juicio tras el visionado de las imágenes porque se encontraba indispuesto. Tras un breve receso y a la vista de otras diligencias que tendrán que realizarse en el juicio como las forenses, se ha acordado su sustitución por la suplente número uno. Los hechos que se juzgan en la Audiencia de Sevilla ocurrieron con las primeras luces del domingo 3 de marzo. Esa noche Reda se había encontrado con dos amigos de Los Pajaritos, los hermanos Francisco Javier y Adrián, en una discoteca de Santa Clara y decidió quedarse con ellos de fiesta. Allí conocieron a dos chicas de Camas. De una sala de fiestas pasaron a otra. A la salida de los cinco de esta segunda discoteca, en la confluencia entre la calle Macedonia y Villas de Cuba y sobre las ocho menos cuarto de la mañana, se inició una pelea entre Francisco Javier, Adrián, Reda y los dos acusados, Manuel y Sergio, quienes se enfrentan a veinte años de prisión por un delito de asesinato. Al primero por cooperador necesario y al segundo por el ser el autor material, presuntamente, de las puñaladas que recibió Reda, que vivía con su familia en el barrio de la Candelaria. Después huyeron corriendo del lugar. Manuel fue detenido al mediodía y Sergio se entregó con su abogado a la mañana siguiente. La declaración de la jefa del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional, encargada de la investigación de este homicidio, ha dejado varios indicios que apuntarían a Sergio, aunque nada pueden certificar al cien por cien. Las testificales de los testigos directos (los dos hermanos) y la declaración en sede policial de Manuel apuntaban a Sergio. Las imágenes de una cámara residencia de mayores, aunque lejana a la escena del crimen, también apoyan esta tesis, aunque no son nada concluyentes.