Viajar es una de las actividades más gratificantes que existen , pues permite conocer gente nueva, descubrir lugares preciosos y aprender sobre diferentes culturas. Y uno de los destinos más populares en los últimos años ha sido Bali , caracterizada por sus frondosas montañas volcánicas, icónicos arrozales y playas. Sin embargo, toda aventura conlleva un riesgo que se puede minimizar informándose exahustivamente acerca del destino. En esta isla de Indonesia, por ejemplo, el peligro puede radicar a la hora de comprar algo tan esencial como una botella de agua . «Por favor, si estás de vacaciones y os vais a comprar una botella de agua en el supermercado, hacedme el favor de hacerle esta prueba antes de abrirla, porque podéis terminar muy mal », cuenta el creador de contenido Alejandro Cereceda , conocido como Cere. «Una me costó cuatro días ingresado en el hospital en Bali», añade. El joven señala que mucha gente se puede manipular una botella de agua sin que se note: «Hay mafias que pillan botellas ya abiertas y gastadas pero que están en buen estado y tienen técnicas para rellenarlas con agua que no es bebible y que parezca que están como nuevas». Después, las venden en los comercios locales . Dado que son establecimientos aparentemente seguros, los turistas se fían de comprar en ellos y cometen un error que les puede salir muy caro: «Hay mucha gente que se piensa que con comprobar que este tapón está sellado y cuando lo abres hace 'crack', ya es suficiente ». Sin embargo, Cereceda advierte que «esta gente tiene técnicas para volver a ponerle un tapón nuevo». No obstante, asegura que existe un truco para saber si estas botellas son aptas. Para ello solo hay que aplastarla por la parte de abajo del tapón «todo lo fuerte que podáis» . «Si veis que llega un punto en el que ya no se puede aplastar más es porque aún conserva el vacío original. Si veis que poco a poco se sigue aplastando dejad esa botella », sentencia.