Los restos d e Manuel León Gómez , represaliado natural de la localidad ciudadrealeña de Valenzuela de Calatrava y fallecido en la cárcel de Orduña, han regresado este viernes a su localidad de origen tras ser exhumados e identificados por el Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos del Gobierno Vasco. El acto de entrega a la familia ha tenido lugar en el Ayuntamiento del municipio ciudadrealeño. El homenaje ha contado con la presencia del vicepresidente segundo del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero , y de la consejera de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno Vasco, María Jesús San José , así como del alcalde de Valenzuela de Calatrava, Honorio Cañizares , y del viceconsejero de Relaciones Institucionales, Javier Vicario. Durante su intervención, Caballero ha apelado a la recuperación de la memoria democrática «como semilla de la que brota la democracia, la convivencia y la libertad», y ha reafirmado que el Ejecutivo autonómico trabaja estas políticas «desde el rigor y el consenso», con el objetivo de recuperar la historia de las víctimas y «aprender y defender los derechos humanos». Los restos de Manuel León Gómez forman parte de los trabajos de investigación desarrollados en la cárcel de Orduña por el Instituto de la Memoria del Gobierno Vasco , que ha localizado en este espacio a 41 represaliados castellanomanchegos, uno de los cuales ha sido identificado como vecino de Valenzuela de Calatrava. Caballero ha agradecido al Gobierno Vasco y a su consejera el trabajo de exhumación e identificación, así como «la generosidad en la entrega de los restos a las familias» y la colocación de un monolito en memoria de las personas identificadas cuyos familiares no han podido ser localizados. En este contexto, ha señalado que «en estos tiempos es un símbolo muy importante y muy positivo que podamos decir que estas dos regiones estamos hermanadas en la lucha y en la defensa de los derechos humanos». Desde Valenzuela de Calatrava, un municipio de en torno a 600 habitantes, el vicepresidente segundo ha subrayado el valor del acto en el contexto actual, marcado —ha dicho— por «enfrentamientos, conflictos, intolerancia y, en muchas ocasiones, incluso desprecio por la vida y por la dignidad humana». Frente a ello, ha destacado la importancia de «poder hacer, en un pueblo pequeñito, un acto de concordia, de encuentro, de reconocimiento y de valores», subrayando que «sin duda, este tipo de actos tiene mucha importancia en los momentos actuales». Dirigiéndose a la familia del represaliado, Caballero ha afirmado que «los restos de vuestro familiar van a ser semilla, una semilla que va a brotar y que va a crecer, por supuesto, en los corazones de sus nietos y de sus nietas», y que ese legado se proyectará «mucho más allá, en el conjunto de la sociedad». Ha añadido además que este ejemplo alcanzará «a todos aquellos que tengan la oportunidad de conocer este acto y de reflexionar sobre lo que significó el valor y la vida de personas como Manuel ». Finalmente, el vicepresidente segundo ha recordado que «e n la provincia de Ciudad Real estamos hablando de más de 4.000 represaliados , hombres y mujeres represaliados», y ha remarcado que en este territorio «aquí no hubo frente de guerra», ya que «la inmensa mayoría de esos represaliados son posteriores al fin de la guerra y, por tanto, represaliados por el franquismo».