La Audiencia Provincial de Salamanca ha condenado a un hombre a más de 14 años de prisión por agresión sexual a dos menores y diversos delitos relacionados con la posesión, elaboración y distribución de pornografía infantil, según recoge difundida por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León y recogida por Ical. El condenado, que llevaba en prisión sin fianza desde 2023 tras un auto dictado por el Juzgado de Primera Instancia de Vitigudino, fue hallado en posesión de unos 6.000 archivos de imagen y vídeo de pornografía infantil. En concreto, realizó 55 vídeos de contenido sexual a menores con un teléfono móvil y otros 46 archivos de pornográficos. Muchas de las jóvenes grabadas pertenecían a su ámbito familiar, social o laboral . Según la sentencia, el hombre es culpable de agresión sexual a dos menores , delito por el que deberá cumplir la pena total de seis años de prisión y la prohibición de aproximarse a las víctimas a una distancia menor de 250 metros, ni comunicarse con ellas. Además, deberá cumplir cinco años de prisión por los delitos de posesión, elaboración y distribución y facilitación de pornografía infantil y la prohibición de aproximarse a las 12 jóvenes denunciantes ni comunicarse con ellas. En tercer lugar, se le considera culpable de diversos delitos contra la libertad sexual, por lo que permanecerá en libertad vigilada por un tiempo de siete años tras su paso por prisión y queda inhabilitado para ejercer cualquier puesto que conlleve el contacto con personas menores de 25 años. Finalmente, es culpable de un delito continuado de descubrimiento de secretos, por el que deberá cumplir otros dos años y seis meses de prisión, ni podrá aproximarse ni comunicarse con la víctima. Los hechos se remontan a una denuncia formulada por una ciudadana zaragozana en 2022 al detectar en Telegram la existencia de un grupo donde los usuarios estaban intercambiando vídeos sexuales con menores de edad. Según la sentencia, se observó que había cuatro vídeos donde aparecían niñas menores de edad, incluso un bebé de meses. La Policía Nacional descubrió que el material estaba alojado en una carpeta con material pedófilo, dentro de una plataforma habitual utilizada por delincuentes consumidores de todo el mundo para albergar e intercambiar material sexual infantil. En concreto, este contenido pertenecía a un usuario localizado en Brasil. Posteriormente, gracias a la colaboración de la plataforma, los investigadores descubrieron que un usuario con domicilio en Salamanca había descargado el material de contenido sexual , por lo que procedieron al registro inmediato de su casa y encontraron múltiples teléfonos móviles, discos duros, tarjetas y memorias USB. La Policía Nacional pudo corroborar la difusión de vídeos, la pertenencia a varios grupos en los que se compartía este tipo de contenido y descubrió que, en uno en concreto, se difundían filmaciones realizadas a menores de edad sin su consentimiento. Dentro del ordenador, hallaron carpetas en las que varias menores aparecían desnudándose ante la cámara, menores participando en conductas sexualmente explícitas o teniendo relaciones sexuales, así como niñas de su entorno con grabaciones de su ropa interior y zonas íntimas.