Nicole Kidman y Keith Urban (ambos de 58 años) han finalizado su divorcio y han llegado a un acuerdo poco convencional pero que, a la vez, tiene todo el sentido para ellos. Según los documentos que ha obtenido 'Page Six', la actriz y el cantante han acordado renunciar a la manutención de sus hijos y también a la pensión compensatoria de uno a otro miembro del matrimonio. El motivo de esta decisión es que los dos tienen unas ganancias mensuales superiores a los 100.000 euros cada uno, por lo que consideran que no necesitan que el uno apoye económicamente al otro ni viceversa. También han acordado que todas sus propiedades -incluyendo inversiones , cuentas bancarias , mobiliarios , electrodomésticos , vehículos y artículos personales - se dividan, y que cada uno se quede lo que está en su posesión. Incluso pagarán de manera igualitaria los costes del juicio y cada uno abonará a sus abogados lo correspondiente. «Cada uno de ellos indica que no quiere que se continúe la investigación formal , incluyendo los interrogatorios completos o la petición de documentos, así como declaraciones para descubrir deudas o patrimonio», aseguran los documentos legales. Es decir, han conseguido llegar a un acuerdo económico y financiero de lo más sencillo, ninguno de los dos tendrá que pagar nada al otro , ni el patrimonio se repartirá de manera desigual. Aunque no se especifica quién se quedará qué puesto que han llegado a un acuerdo privado entre ellos, evitando así desarrollos como el de Brad Pitt y Angelina Jolie , por ejemplo. Dado lo fácil que se ponen feos este tipo de casos, sobre todo cuando se publicó hace unos meses que Nicole no quería el divorcio y ante los rumores de infidelidad, no es solo sorprendente que hayan llegado a una resolución tan rápido, sino también la custodia de sus hijas se ha resuelto sin impedimentos. Según el acuerdo, sus hijas Sunday Rose y Faith Margaret (17 y 15) se quedarán con Nicole Kidman durante 306 días al año y estarán con su padre un fin de semana sí y otro no. De esta manera podrán continuar con su rutina de manera normal cuando solo les quedan unos años para cumplir la mayoría de edad. Fue el pasado mes de septiembre cuando se anunció la separación después de 19 años casados y se especuló con la posibilidad de que tuvieran un acuerdo prenupcial en el que las adicciones de Keith Urban tuvieran protagonismo. En cambio, no se ha podido confirmar la existencia de ese supuesto acuerdo, y no parece que su patrimonio se haya dividido de una manera peculiar. Cabe recordar que, según aquellas informaciones, por cada año alejado de las drogas y el alcohol el músico se llevaría unos 510.000 euros, algo que los medios han calificado como la ' cláusula de la cocaína ' y que casi alcanzaría un total de 9.7 millones de euros de haberse cumplido. Según publica el 'Daily Mail', en los últimos meses Keith Urban ha comenzado a sentir cierto arrepentimiento. «Es una existencia solitaria para Keith ahora mismo, está agotado, aislado y mirando a un futuro que nunca se imaginó. Además ha perdido a su mejor amiga, Nicole, que también era quien más le apoyaba», asegura una fuente cercana al músico, que ha estado actuando en diversos actos relacionados con el círculo más íntimo de Donald Trump.