El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida , ha desvelado este miércoles que el Papa León XIV le trasladó personalmente sus «ganas de venir a Madrid» y de visitar España durante la audiencia que ambos mantuvieron el pasado 28 de diciembre en el Vaticano. Durante su audiencia, Almeida y el Pontífice conversaron sobre Madrid y la situación de España. Aunque el Papa no confirmó oficialmente una visita —una cuestión que se abordará el próximo día 9 en una reunión con el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo; el de Barcelona, Juan José Omella; y el presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello—, sí «dejó entrever claramente que tenía ganas de venir a España» y, en particular, «de venir a Madrid». «Madrid va a recibir con los brazos abiertos al Papa, si es que finalmente viene en junio, como todo apunta a que podría ser», ha expresado el regidor durante un acto esta mañana. «Desde el punto de vista humano y, en mi caso, también desde el punto de vista de la fe, ha sido maravilloso poder compartir esos 20 minutos con León XIV», valoró Almeida sobre la reunión. La visita de Robert Prevost previsiblemente sería con Almeida aun como alcalde de la capital y antes de las elecciones municipales previstas para mayo de 2027. Varios aniversarios y años jubilares podrían servir de 'excusa' al papa León XIV para visitar España en los próximos meses, después de que haya confirmado que la 'tierra de María' tiene cierta prioridad en su agenda de viajes internacionales. El año Gaudí, en Barcelona, el tercer centenario de la canonización de San Juan de la Cruz o el jubileo de santo Toribio de Mogrovejo, evangelizador en Perú, son tres de esos motivos. Autoridades civiles y religiosas españolas ya han trasladado al papa León XIV su invitación para visitar sus ciudades y diócesis, cuando casi se cumple un año desde que su predecesor, Francisco, mostrase su deseo de viajar a Canarias para denunciar la crisis migratoria. La convalecencia del papa argentino y su posterior fallecimiento el 21 de abril detuvieron la agenda pontificia, pero la elección de Robert Prevost, que había sido superior de los agustinos y gran conocedor de la Iglesia en España, despertó nuevas esperanzas entre los católicos españoles, que él mismo confirmó al ser preguntado por su agenda de viajes.