Tras unos años de crisis, la venta del roscón de Reyes ya ha repuntado en los obradores de Toledo. Hace no mucho tiempo este producto se adquiría mayoritariamente en grandes superficies por su bajo precio, pero ya ha vuelto la preferencia por el dulce artesano , que cada tarde de Reyes y tras la cabalgata, se degusta en familia con un buen chocolate o tras la cena. La campaña comienza el día 2 y finaliza en la madrugada del 6 de enero , Día de Reyes. Esta campaña, el obrador de Santo Tomé, elaborará cerca de 5.000 roscones, de ellos 700 sin gluten, de lo que se encarga el espacio culinario Santo Tomé Brunch para que las personas celiacas puedan disfrutar de una experiencia única . «El secreto de nuestro roscón es que se hacen todos los días, son 100% naturales, sin conservantes, no se congelan, no hay trampa ni cartón «, asegura Ana de Mesa, directora de Producción de Santo Tomé . En este obrador funcionan mucho por pedido, pero también hay ventas en tienda. «Sin relleno y con nata son los que más se demandan, pero también nos encargan con trufa, crema u otras combinaciones, hasta fresa han llegado a solicitarnos, los hacemos al gusto del cliente «, confiesa De Mesa. El equilibrio de ingredientes es muy apreciado por los consumidores. Cáscara de naranja emulsionada, agua de azahar, almendra laminada o un toque de anís , hace que los roscones de Santo Tomé, taller artesanal fundado en 1856, sean de los más demandados. De Mesa explica que cada año retocan la receta. Realizan una prueba a finales de diciembre y ajustan la receta del año anterior, y se aprueba o se corrige. Este año no ha sido necesario el ajuste. En San Telesforo hornearán esta campaña más de 1.500 roscones hasta la madrugada del Día de Reyes. «En estos días trabajamos las 24 horas, lo que nos permite comprobar el ciclo de fermentación», reconoce Juan Manuel Albelda, gerente de esta histórica confitería fundada en 1806 por la familia Junquera. En el obrador elaboran roscones con masa brioche de doble fermentación , totalmente artesanos y con ingredientes de máxima calidad: mantequilla, ralladura de limón y naranja, agua de azahar que traen desde Sevilla y un ron añejo dominicano . Todos estos componentes dan como resultado una masa «superesponjosa» que puede durar varios días sin resecarse, afirma Albelda. La mitad de los roscones elaborados en el obrador de Olías del Rey de San Telesforo se llevan a canales profesionales de restaurantes, a 15 de los restaurantes del Grupo 'La Máquina' de Madrid, y también a otros establecimientos de Toledo. El resto son para la venta en tiendas (Zocodover y en el mercadito de Buenavista). Los clientes de San Telesforo se rinden ante los roscones de nata, pero también piden de trufa montada o de crema pastelera . Eso sí, el gerente de esta pastelería recomienda encargar el producto, porque no le gusta tener que decir a los toledanos que se han acabado.