Unos 500 vehículos tuneados se concentraron en la madrugada del pasado jueves en la localidad de Illescas (Toledo), antes de acudir a Borox, a poco más de 13 kilómetros, donde participaron en una carrera ilegal . Así lo han manifestado fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Toledo a ABC, que confirmaron que no hubo detenidos y que se están valorando los daños sufridos en un vehículo policial que acudió esta concentración . Los agentes pretendían ordenar el tráfico, pues los coches tuneados llegaron a colapsar la carretera CM-4010 de entrada a Borox , un municipio de La Sagra con 4.300 habitantes. Como ya informó este diario, los agentes tuvieron que abandonar el lugar ante la falta de medios. Una única patrulla compuesta por dos efectivos fue increpada por cientos de asistentes, que utilizaron bengalas y extintores , y se vio obligada a retirarse «ante la jactancia de cientos de asistentes que celebran la impotencia de la fuerza pública», según JUCIL. La asociación profesional denunció la situación de «extrema vulnerabilidad» que sufren los agentes de la Guardia Civil en las carreteras españolas, tras los hechos ocurridos en Borox. «La sensación de impunidad es absoluta» , denunció la asociación, que considera que «no es solo ocio ilegal; es un desafío directo al Estado de Derecho que se alimenta de la falta de efectivos».