La ilusión no entiende de niebla ni de frío cuando hay un regalo esperando. Tampoco de ausencias, porque el espíritu de Cipriano González sigue muy presente cada vez que los Reyes Magos llaman a la puerta del Socorro de los Pobres. «Era el día del año que más le gustaba», recuerdan quienes continúan su legado, convencidos de que mientras haya sonrisas infantiles, su obra sigue viva. La magia de la Navidad ha llegado este domingo, un año más, a la sede de la ONG Socorro de los Pobres de Toledo, donde Sus Majestades los Reyes Magos adelantaron su visita para estar junto a los niños más necesitados de la ciudad. Al ritmo del villancico Palillos y panderos, de La Niña Pastori, decenas de pequeños acudieron junto a sus familias hasta la Bajada de San Martín, donde se ha concentrado el reparto solidario. No hubo consolas, móviles ni videojuegos de última generación, pero sí peluches, muñecas, patinetes, camiones de juguete y, sobre todo, miradas llenas de ilusión. Más de cien niños recibieron regalos gracias a las donaciones de particulares, colegios y entidades de la ciudad, que un año más han querido colaborar para que ningún menor se quede sin su presente. En un domingo marcado por el frío y la niebla, alrededor de quince voluntarios participaron en este nuevo reparto solidario celebrado el 4 de enero. «Llevamos toda la vida haciendo este reparto», explica a ABC Reyes Calvo, una de las voluntarias. «Cipriano disfrutaba muchísimo este día, sentía una predilección especial por los niños. Ver la cara de ilusión y alegría cuando reciben su regalo es algo indescriptible, no tiene palabras». Además de los juguetes, todos los niños se llevaron también un roscón de Reyes para compartir en familia, gracias a la colaboración del centro comercial Luz del Tajo, que por segundo año consecutivo se ha sumado a esta iniciativa solidaria. «Estamos superagradecidos», subrayan desde la ONG, que recuerda que tanto los alimentos como los juguetes proceden íntegramente de donaciones. «Los niños de Cipriano han sido muy buenos», afirma otra voluntaria, quien reconoce que se trata de uno de los días más entrañables del año. «Muchos no podrían tener acceso a juguetes, pero hemos recibido sus cartas y los Reyes Magos han querido parar aquí para dejarles sus regalos». Un día antes de la víspera de Reyes, los pequeños vivieron una jornada pensada para compartir cercanía, ilusión y solidaridad, especialmente en aquellos hogares donde Sus Majestades no pueden entrar la noche del 5 de enero. Desde el Socorro de los Pobre s han querido agradecer públicamente la implicación de todas las personas y entidades que hacen posible esta cita anual, con un deseo compartido: seguir manteniendo vivo el legado de Cipriano González, aunque con la esperanza de que algún día no sea necesaria esta labor porque en Toledo nadie necesite ayuda.