Mucho antes de que las montañas se convirtieran en destino, fueron camino. Antes de que el invierno se asociara al ocio, fue travesía, resistencia y adaptación. El estilo de vida nómada nació de esa necesidad de avanzar sin poseer, de leer el paisaje como un mapa cambiante, de moverse siguiendo las estaciones. En las tierras altas del País Cátaro, donde la nieve cubre los pasos y el viento dibuja surcos invisibles sobre las crestas, esa herencia sigue latiendo bajo cada huella. Caminar aquí no es solo una actividad: es una forma de recordar. Читать дальше...