El pueblo medieval donde nació Karlos Arguiñano: ubicado en un entorno idílico a 40 minutos de San Sebastián
Karlos Arguiñano es uno de los cocineros más conocidos de toda España, tanto por sus dotes gastronómicas como su faceta de presentador de televisión. A pesar de que lleva décadas siendo una de las grandes caras nacionales de la cocina, siempre ha tenido muy presente sus raíces, que se encuentran en el interior de la provincia de Guipúzcoa, en concreto en uno de los pueblos más increíbles del País Vasco como es el de Beasáin.
Esta villa guipuzcoana se encuentra a tan solo 40 minutos en coche de la ciudad de San Sebastián, y al igual que la capital provincial, también puede presumir de tener una ubicación privilegiada, aunque en esta ocasión lejos del mar y sí cerca de uno de los montes más conocidos del norte de España. Además, el casco urbano en el que creció el cocinero emana una esencia medieval impertérrita durante siglos, lo que hace de él un destino de turismo rural idóneo para una excursión o una escapada.
Así es Beasáin, el pueblo natal de Karlos Arguiñano
La localidad de Beasáin cuenta con unos 14.000 habitantes y se ubica en plena comarca del Goyerri. Se encuentra atravesado por el río Oria y se esconde entre altos montes (el Txindoki está a escasa distancia), lo que le confiere un carácter rural innegable en el que se mezcla la naturaleza con un alucinante patrimonio arquitectónico tanto medieval como industrial, lo que crea una estampa única.
Los visitantes se topan con el primer tesoro nada más poner un pie en la villa, y es que el Conjunto Monumental de Igarza da la bienvenida a todos los curiosos. Erigido por la acaudalada familia que lo da nombre en el siglo XVI, durante medio milenio ha sido la gran joya arquitectónica de la localidad y está conformado por un impresionante palacio (con la parte de abajo mampostería y la de arriba en madera), una preciosa ermita, un puente de piedra, un molino, una ferrería y otros lugares de trabajo.
En este municipio, en el que la presencia humana se remonta a tiempos inmemoriales, también es posible conocer otros lugares de interés de gran belleza, sobre todo de índole religiosa, como la bonita Iglesia de Santa María de la Asunción, la magnífica Basílica de San Martín de Loinatz o la encantadora Ermita de Nuestra Señora de Loinatz. Además, debido a la excelsa naturaleza que lo rodea, cerca de Beasáin se pueden completar maravillosas rutas de senderismo que discurren por parajeas fascinantes.
Cómo llegar a Beasáin
Además de los vestigios medievales y de sus pintorescos caseríos, en este pueblo guipuzcoano todavía quedan restos de la arquitectura industrial que impulsó al pueblo natal de Karlos Arguiñano durante décadas. Para llegar a esta villa desde la ciudad de San Sebastián, tan solo hace falta tomar la GI-20 hasta enlazar con la A-1, que llega hasta el municipio.