España ha dotado a Irán durante 40 años de tecnología de «doble uso» civil y militar
Oriente Medio se encuentra en una situación delicada tras el inicio del ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán. El pasado 28 de febrero, las fuerzas conjuntas de estos dos países comenzaron una operación de bombardeo contra el régimen de los Ayatolás que ahora mismo ha alcanzado un punto muerto. Tras más de cuarenta días de ataques y contraataques, ambas partes se han sentado a la mesa de negociaciones para pactar un alto el fuego de dos semanas.
Esos quince días de «descanso» parece que no llegan a empezar, puesto que los ataques han continuado. Por el camino, las víctimas ya se contabilizan por miles, entre ellas doscientas niñas de un colegio atacado en Teherán por misiles estadounidenses. Así mismo, los daños en la infraestructura económica de los países del Golfo también han resultado en una crisis energética a nivel mundial debido al cierre del estrecho de Ormuz, por donde circula el veinte por ciento de todo el combustible y derivados del planeta.
En este contexto tan poco halagüeño, España se ha convertido en un faro reconocido internacionalmente. El Gobierno de Pedro Sánchez ha lanzado críticas a ambos lados, aunque las más incisivas las ha realizado contra el eje de Estados Unidos e Israel. El país ibérico primero no dejó a los aviones de la USAF (Fuerza Aérea de Estados Unidos) utilizar las bases militares en la península para dirigirse al área de operaciones. Luego, y a través de declaraciones en las redes sociales, ha atacado la campaña indiscriminada de bombardeos que Israel ha lanzado contra el Líbano que ya ha producido un millón de desplazados. Las tropas de los cascos azules españoles allí desplegadas han pasado las últimas semanas guarecidas en los búnkeres de la base Miguel de Cervantes. Por el momento no hay que lamentar bajas, pero hace unos días un soldado español fue detenido por casi una hora por las fuerzas israelís en la zona. Episodio que ha provocado indignación y nuevas protestas.
A raíz de los hechos ocurridos desde hace más de un mes, las redes sociales y los distintos líderes políticos se han posicionado. Dentro de España las críticas al régimen de los ayatolás han sido constantes. El Estado autocrático fundado en 1979 tiene un rechazo desde la izquierda y la derecha. Es más, algunos líderes de la oposición, como Alberto Núñez Feijóo, aplaudieron la intervención estadounidense para derribar a la república islámica. Eso lleva a formularse la pregunta, ¿España e Irán han tenido lazos o relaciones comerciales? Pues lo cierto es que desde 1991 hasta la actualidad ambos países han mantenido una interesante balanza comercial que ha llegado a sumar 354 millones de euros. Una cantidad que los ayatolás han utilizado para adquirir armamento y tecnología de «doble uso» en tierras hispanas.
Desde hace décadas, España se ha transformado en un exportador de tecnología militar. Hoy cuenta con una buena cantidad de socios que adquieren este tipo de materiales. Entre ellos, y aunque parezca mentira, se encuentra Irán. Aunque es un caso muy especial para la industria española. Desde 1991, antes incluso de adoptar el euro, el país ibérico ya hacía tratos con la república islámica. Entre los materiales vendidos había armamento y tecnología de doble uso. Esta última se refiere a productos, «incluidos el soporte lógico (software) y la tecnología, que puedan destinarse a usos tanto civiles como militares o usos nucleares». Desde ese año hasta 2002 el monto total de las operaciones no fue grande, ya que alcanzó los 9,4 millones de euros. A partir de 2003 esas operaciones se fortalecieron y obtuvieron la mayor parte de los 354 millones que arroja en la actualidad el balance.
En esta relación hubo un bache. Durante diciembre de 2006, la ONU, con base en informes realizados por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) mostró una «profunda preocupación» por el programa nuclear iraní. Esto llevó a que se aprobara un embargo de armas. Así, España dejó de vender tecnología militar, pero no de comerciar, ya que el peso de las operaciones se lo llevó la tecnología de «doble uso». Teniendo en cuenta que este material puede usarse para fines civiles o militares, se saltaba el embargo de forma legal. Así, en 2008 se alcanzó el máximo de ventas con un total de 61,9 millones de euros de tecnología entregada a Irán.
Los informes emitidos por el Ministerio de Economía no señalan el tipo de tecnología que se vendía a Irán. Sin embargo, a partir de 2004 estos datos cambian y se vuelven más detallados. Haciendo la suma total de las transacciones se descubre que la mayoría de las exportaciones, unos 326 millones de euros, se halla en la categoría de «tratamiento de los materiales». La documentación define esta subcategoría como «rodamientos, crisoles, máquinas-herramienta, prensas isostáticas, instrumentos de medida, robots, simuladores de movimientos y centros de mecanizado».
Por otro lado, y aunque solo suma 3,9 millones de euros, la categoría «sistemas de propulsión, vehículos espaciales y equipos relacionados» también es importante. Como en la anterior, la subcategoría define este tipo de tecnología como «motores aeronáuticos o marinos de turbina de gas, lanzaderas y vehículos espaciales, sistemas de propulsión de cohetes de propulsante sólido o líquido» y un largo etcétera. Es decir, componentes que bien podrían utilizarse para equipar un cohete que llevara un satélite al espacio o ser componentes esenciales de un misil balístico. Ahí está la cuestión principal del «doble uso». Ahora mismo, y a pesar del año de tensiones que ha habido entre Irán, Israel y Estados Unidos, España ha continuado con estas ventas. Desde 2024 se vendieron hasta 1,3 millones de euros más en esta clase de materiales.
En conclusión, España e Irán han mantenido una relación comercial más fuerte de lo que se esperaba a simple vista. Los ayatolás han confiado en la industria hispana para equiparse y adquirir materiales vitales para su propia industria. Es imposible no pensar que esa tecnología de «doble uso» ha valido para mejorar e incrementar el programa de misiles balísticos del país, que es uno de los más grandes del planeta tanto en modelos como en producción. Las últimas acciones militares nos lo han mostrado sin ningún tipo de duda.