Un gran lazo azul y blanco con forma de corazón, cinco ramos de flores y un balón firmado con condolencias por todos sus compañeros del club deportivo de Villanueva de la Cañada, en el que jugaba a fútbol 7 como portero, era todo el rastro este viernes a mediodía de David, el niño de origen rumano de 11 años acuchillado hasta la muerte a última hora de la tarde del jueves. Una «obsesión» , la de su supuesto agresor, el peruano Julio, de 23, quien padece autismo muy avanzado (grado 3, con una discapacidad del 70%, según su familia), le habría llevado a acabar con la vida del que, curiosamente, era el único amigo que tenía en el municipio. Julio...
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