Memoria
Existe, y lo escribo por si alguien aún lo desconoce, una Secretaría de Estado de Memoria Democrática, denominación que forma parte, creo yo, de ese caldo ideológico y sectario que nos venden como depurativo pero que más bien es brebaje deletéreo y peligroso para la salud, en este caso para la de carácter mental y también para la de nuestras libertades.