La campaña de la Renta ya ha llegado y, durante los próximos meses, hasta el 30 de junio, la mayoría de españoles está llamada a declarar su ejercicio fiscal ante Hacienda. En este sentido, existen muchas deducciones de las que a veces no somos conscientes, pero que pueden ayudar a pagar menos o a que la devolución salga algo mejor. Sobre este tema ha hablado el conocido asesor fiscal José Ramón López, responsable de la cuenta @tu_blog_fiscal. En uno de los vídeos más recientes de su perfil, explica algunas casillas que conviene revisar si se cumplen ciertos requisitos, ya que pueden permitir reducir la factura fiscal de forma sencilla. El experto insiste en que hay una serie de conceptos «que tienes que rellenar sí o sí si se trata de alguna de estas situaciones», ya que son deducciones de carácter estatal y, por tanto, aplicables a cualquier contribuyente. Entre ellas destacan los gastos vinculados a la cotización, recordando que «lo que tú pagas en tu nómina a la Seguridad Social es deducible», aunque en muchos casos ya aparece incorporado por defecto en el borrador. Además, pone el foco en otros gastos que sí requieren una revisión más activa por parte del contribuyente. Por ejemplo, señala que si se han pagado cuotas sindicales, «estas pueden incluirse como gasto deducible». Lo mismo ocurre con los colegios profesionales obligatorios en determinadas actividades, como los de enfermería o arquitectura, que también deben incorporarse en la declaración. Otro punto relevante son los gastos derivados de conflictos laborales. En este sentido, explica que si se ha tenido que recurrir a un abogado por un despido u otro problema en el trabajo, «lo que hayas pagado al abogado laboralista lo metes aquí», ya que estos costes también pueden deducirse. Por último, el asesor detalla cómo localizar estas casillas dentro del borrador, recomendando acceder al apartado de rendimientos del trabajo y revisar los distintos campos editables. «Le das a cualquiera de estos lápices y te lleva al mismo apartado», explica. Según apunta, aplicar correctamente estas deducciones básicas puede suponer que Hacienda devuelva «200, 300 o incluso 500 euros más», o evitar pagar una cantidad similar.