Vox se planta contra la atención sanitaria a inmigrantes y asegura que España “no puede ser el hospital del mundo”
El debate sobre la atención sanitaria a inmigrantes volvió a encenderse este jueves después de que Santiago Abascal difundiera un mensaje en redes sociales en el que afirma que “España no puede ser el hospital del mundo entero” y reivindica la “prioridad nacional”.
El líder de Vox acompañó su publicación con un vídeo parlamentario en el que la diputada Isabel Pérez-Moñino sostiene que “Madrid no puede ser el hospital del mundo”, una frase que ha generado una fuerte reacción política y mediática.
Ayuso replica a Vox y defiende que la atención sanitaria no puede negarse por la situación administrativa
La respuesta más contundente llegó desde la Comunidad de Madrid. La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, replicó en sede parlamentaria que “no vamos a dejar morir a ningún ser humano en la puerta de un hospital o de un centro de salud por su situación irregular o regular, eso es inhumano”. Ayuso matizó, no obstante, que su Gobierno mantiene críticas a la política migratoria del Ejecutivo central, al que acusó de “fundir a la Comunidad de Madrid” con una gestión que considera desordenada.
El cruce de declaraciones se produce un mes después de que el Consejo de Ministros aprobara, el 10 de marzo, el Real Decreto que garantiza el acceso a la atención sanitaria pública a personas extranjeras que viven en España sin residencia legal.
La norma, impulsada por los ministerios de Sanidad y Migraciones, busca reforzar la universalidad del Sistema Nacional de Salud y eliminar las barreras administrativas que, según el Gobierno, habían generado desigualdades en la aplicación del Real Decreto-ley 7/2018.
El decreto establece que el acceso se reconocerá mediante una declaración responsable, con la que la persona acredita no disponer de cobertura sanitaria por ninguna otra vía. Desde ese momento, recibe un documento provisional que le permite acceder de forma inmediata a la asistencia en todas las comunidades autónomas.
Además, se flexibilizan los requisitos para demostrar la residencia en España, aceptando no solo el empadronamiento, sino también certificados escolares, informes de servicios sociales o facturas de suministros.
El Ejecutivo defendió que la medida protege a colectivos especialmente vulnerables, como menores, mujeres embarazadas, víctimas de violencia de género, personas solicitantes de protección internacional y personas con discapacidad que requieren formatos accesibles. También amplía el derecho a la asistencia sanitaria a los españoles de origen residentes en el extranjero durante sus estancias temporales.
En este contexto, Vox ha intensificado su discurso contra la universalidad sanitaria, insistiendo en que el decreto supone un “agravio” para los nacionales y un “efecto llamada”.
El Gobierno, por su parte, sostiene que la norma garantiza la igualdad de acceso y evita situaciones de desprotección sanitaria.
El intercambio entre Abascal y Ayuso, amplificado por la imagen difundida en redes, ha devuelto el debate sobre la sanidad universal al centro de la discusión política, con posiciones enfrentadas incluso dentro del bloque de la derecha.