Si estuviésemos hablando de motores de combustión hoy se podría decir que Seat/Cupra cambian de marcha. Al tratarse del nuevo Cupra Raval , el vehículo 100% eléctrico que se fabricará en Martorell, hay que hablar de aceleración, no en vano, la automovilística española fía buena parte de su futuro al éxito de un coche con el que pretende «democratizar» la electrificación al volante del mismo modo que en su momento el 600 puso el país sobre ruedas. En Barcelona, Markus Haupt , CEO de Cupra, ha revelado el nuevo modelo junto a Salvador Illa, presidente de la Generalitat de Cataluña; Jordi Hereu, ministro de Industria y Turismo; y Jaume Collboni, alcalde de Barcelona, en un estreno simultáneo en otras doce ciudades del mundo. Como explica la compañía, «la presentación del Cupra Raval marca el inicio de una nueva era para la marca», a la vez que en buena parte asegura el futuro a medio plazo de la factoría de Martorell, donde además del Raval se fabrican los modelos paralelos para Skoda y Volkswagen . «El Cupra Raval representa mucho más que un coche: marca el inicio de una nueva era para nuestra marca y nuestra compañía (...) Estamos preparados para fabricar vehículos eléctricos en España, contribuyendo a que la electromovilidad sea más accesible y atractiva para una nueva generación de conductores«, ha explicado Haupt poniendo el énfasis precisamente en el propósito de hacer del Raval un producto al alcance del gran público. «Es la espina dorsal del crecimiento de la compañía», ha añadido en clave interna. Como primer modelo 100 % eléctrico fabricado en Martorell, «representa la culminación de la transformación de Seat&Cupra. Su lanzamiento también marca la llegada del primer modelo de la familia de coches eléctricos urbanos del Grupo Volkswagen , un proyecto liderado por Cupra en nombre del Brand Group Core que llevará a las carreteras cuatro modelos eléctricos fabricados en España por tres marcas». La inversión global en nuestro país, que incluye la planta de fabricación de baterías de Sagunto y la electrificación de Martorell, ha sido de unos 10.000 millones, entre inversión directa de la firma y del resto de compañías que forman parte del proyecto.