Un juez de Andorra imputa a Carvajal, Silva, Cazorla y otros cuatro futbolistas por comprar relojes de lujo de contrabando
El magistrado quiere interrogar a los jugadores por "la compra, entrega y transporte" de los Rolex y Patek Philippe que adquirieron a una empresa del principado que no declaraba los impuestos de las operaciones
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Al jugador del Real Madrid Daniel Carvajal le gustan los relojes de lujo. “El primero que me compré fue un Rolex Daytona de acero”, explicó el futbolista a la revista Esquire. La adquisición de un reloj de ese mismo modelo en 2021 por 64.800 euros le ha traído una consecuencia inesperada: un juez de Andorra le ha imputado por comprar un producto proveniente presuntamente de contrabando.
No es el único futbolista implicado en la causa que comanda el juez andorrano Joan Carles Moynat. El magistrado ha requerido la ayuda de las autoridades españolas para interrogar “en calidad de investigados” por un delito de contrabando a otros cinco jugadores en activo residentes en España: Santi Cazorla (Oviedo), Giovani Lo Celso (Betis), Thomas Teye Partey (Villarreal), César Azpilicueta (Sevilla) y Juan Bernat (Eibar). También está imputado David Silva, ya retirado de los terrenos de juego.
El juez quiere preguntar a todos los futbolistas por “la compra, entrega y transporte” de los relojes que adquirieron, según consta en un auto de noviembre del año pasado al que ha tenido acceso elDiario.es. Fuentes cercanas al caso explican que la Guardia Civil ya ha contactado con algunos de los investigados en España.
El magistrado ha pedido la colaboración de España para interrogar a los investigados residentes en nuestro país: los siete futbolistas que compraron los relojes y siete particulares o empresas españolas que vendieron los relojes a la firma andorrana que luego los revendía a los jugadores. La 15ª investigada es una mujer que compró un reloj a la firma, aunque tres días después le devolvieron los 79.000 euros abonados.
Los futbolistas de renombre se han convertido en secundarios de relevancia en una causa que tiene como principal investigado a Diego G.C., a quien el juez envió a prisión provisional en Andorra en octubre de 2025. Se le atribuyen los delitos de contrabando y blanqueo de capitales, castigados en el principado con penas de hasta ocho años de cárcel.
Este diario se puso en contacto con los clubes de los futbolistas para trasladarles preguntas, sin obtener respuestas en el momento de publicar esta información. Esta redacción también contactó con una de las empresas de Diego G.C que adquiría los relojes en España y los importaba a Andorra. En un mensaje automatizado, la firma informa que “debido a un cambio corporativo, la empresa permanece temporalmente cerrada y no se encuentra operativa en este momento”, aunque en redes sociales se puede detectar actividad hasta poco antes del ingreso en prisión de su dueño.
Las compras de los futbolistas
Los futbolistas compraban los relojes a la firma andorrana de Diego G.C en vez de a los fabricantes originales. La mayoría de operaciones son por modelos de las relojeras suizas Rolex y Patek Philippe. Según la resolución judicial, el jugador que más dinero pagó a la empresa del principado fue el actual futbolista del Villarreal Thomas Teye Partey, quien entre 2020 y 2022 (cuando jugaba en el Arsenal), compró tres modelos Patek Philippe por un total de 415.000 euros.
El segundo jugador en gastar más dinero en la empresa andorrana de relojes fue Juan Bernat. Según el juez andorrano, compró cuatro relojes (tres Patek Philippe y un Rolex) por 367.000 euros entre 2023 y 2025, cuando jugaba en distintos equipos de Primera División.
A Bernat, según el auto del magistrado, le sigue el centrocampista David Silva, quien pagó 295.000 euros en 2020 y 2021 por cuatro modelos Patek Philippe. El defensa César Azpilicueta desembolsó 115.000 euros en 2022 por un reloj Audemars y otro Patek Philippe, mientras que Giovanni lo Celso también compró dos relojes en 2020 y 2021 por 83.000.
De lo aflorado en la causa, se desprende que Carvajal compró a la firma investigada únicamente un Rolex Daytona por 64.800 euros en 2021. Respecto a Santi Cazorla, el juez ha constatado que realizó una transferencia de 58.000 euros a la empresa andorrana de relojes, si bien en la contabilidad de la firma del principado no se ha hallado ninguna factura emitida al futbolista.
Bajadas y subidas a Andorra
El método del contrabando fue clásico, aunque en vez de productos tradicionalmente asociados a esta práctica pirenaica ilegal como el tabaco, se efectuó con relojes de lujo: el juez describe en su auto que el objetivo de Diego G.C. era “eludir sus obligaciones aduaneras”, es decir, el pago del IVA.
Es decir, en vez de vender los relojes directamente a los jugadores en España, la empresa española vinculada a Diego G.C importaba los relojes a la sociedad andorrana en la que participaba, y luego hacia la operación a desde el principado. El juez destaca que el único “motivo plausible” para esta operativa es la ganancia económica mediante la deducción del IVA por parte de las empresas andorranas y españolas del investigado.
Para llevar a la práctica el plan, agrega el magistrado, el reloj “se separaba” de la factura que se emitía. El juez explica que el reloj “se bajaba físicamente” a España, pero sin realizar su obligatoria declaración de exportación en la aduana. En otro viaje, añade el instructor, “se bajaba” (bajar y subir son verbos habituales en catalán, idioma oficial del principado, para referirse a los trayectos entre Andorra y España) su caja y la documentación, pero sin el producto dentro.
Al principal investigado y a su socio, resalta el instructor, les pillaron los agentes aduaneros de ambos lados de la frontera con sendos relojes en las muñecas por valor total de 104.000 euros el 5 de septiembre de 2025. La venta se había hecho desde la sociedad española vinculada a Diego G.C. a su empresa andorrana, pero sin declararlo como exportación.
El juez trata de corroborar si Diego G.C. cobró parte de la venta de los relojes de contrabando en metálico, pues al investigado se le han descubierto “numerosos y repetitivos” ingresos en su cuenta y 220.490 euros en efectivo en una caja fuerte bancaria. Según el juez, Diego G.C. usaba las ganancias no declaradas con los relojes para adquirir vehículos de lujo.
Al investigado, indica la resolución judicial, se le atribuye haber importado 38 relojes Andorra de los que luego no declaró su exportación por valor de 1,35 millones de euros. Alguno de los relojes superó los 100.000 euros, cantidad que agrava la pena por contrabando, según el Código Penal andorrano.
Silva, pillado por Hacienda
Los agentes aduaneros de ambos lados de la frontera pillaron al principal investigado con la mercancía en la muñeca. Pero no es el único puntal en el que se sustenta la investigación en Andorra: la Hacienda española intervino en una de las compraventas de relojes que hizo el futbolista retirado David Silva, según consta en un documento de la causa.
En diciembre de 2020, cuando jugaba en la Real Sociedad, Silva compró a la empresa andorrana de Diego G.C. un reloj Patek Philippe por 120.000 euros. Un año y tres meses después, el jugador recibió una notificación de la Agencia Tributaria en la que se le requería el pago del IVA no ingresado por el reloj. El importe no satisfecho del impuesto ascendía a 25.200 euros, a los que hubo que sumar 1.079,63 euros en intereses de demora.
Tras mantener negociaciones, el futbolista y el principal investigado del caso acordaron, en marzo de 2022, que la empresa andorrana de Diego G.C. se haría cargo del IVA no pagado en la compra del reloj. El empresario admitió su responsabilidad en no declarar ni ingresar el IVA de la importación en la aduana española.
En su pacto con el futbolista, Diego G.C. también se comprometió a abonar el pago del IVA que Hacienda reclamaba a Silva, así como “el importe equivalente a cualquier sanción de naturaleza tributaria” a la que se pudiera enfrentar el jugador por la compra del reloj.
El acuerdo da un detalle que no ha pasado por alto al juez andorrano: en el documento, ambas partes admiten que el Patek Philippe “fue transportado desde Andorra hasta San Sebastián” por un empleado de la compañía andorrana de Diego G.C. En su declaración ante el juez, sin embargo, el investigado manifestó que no recordaba a quién, dónde y cómo se entregaban los relojes. Ante la falta de respuestas del vendedor, el magistrado quiere preguntar por ello a los futbolistas compradores.